Belgas usan grasa corporal para reconstruir huesos dañados

Científicos de la Universidad Católica de Lovaina logran obtener tejido óseo a partir de las células madre del adiposo para implantarlo en los pacientes.
Descubren que las células grasas resisten la privación de oxígeno y de vasos sanguíneos.
Descubren que las células grasas resisten la privación de oxígeno y de vasos sanguíneos. (Raúl Sanchidrián/EFE)

México

Un grupo de científicos de Bélgica ha desarrollado una innovadora técnica para reconstruir partes de hueso humano dañado a partir de células madre extraídas de la grasa corporal del paciente, informaron ayer diversos medios de ese país.

Este método, utilizado por primera vez, puede revolucionar el tratamiento de las personas que se fracturan un hueso y el de otras enfermedades como el cáncer óseo, según afirmaron los artífices de este proyecto científico de  la Universidad Católica de Lovaina, en el norte de Bélgica.

El procedimiento que desarrollaron consiste básicamente en el cultivo de células madre extraídas de la grasa corporal del paciente, con las que se crea una especie de pasta moldeable y válida para ser reimplantada en las zonas donde el hueso se ha dañado.

Este descubrimiento “proviene de la voluntad de buscar soluciones principalmente para los jóvenes pacientes operados de cáncer de hueso”, explicó Denis Dufrane, coordinador del proyecto, en declaraciones al periódico Le Soir.

Hasta la fecha, para la mayoría de los intentos de regenerar la osamenta humana fracturada, los científicos de todo el mundo habían empleado células madre de la médula espinal, desde el punto de vista de Dufrane “con resultados decepcionantes”.

La innovación

Aunque ya se sabía que el tejido adiposo contiene la reserva más amplia de células madre en el cuerpo de las personas, éstas se emplean principalmente en la cirugía plástica estética y no se habían utilizado para regenerar el tejido óseo.

Estas células tienen el potencial de transformarse en cinco tipos básicos de tejido: muscular, cartilaginoso, óseo, graso y nervioso, dependiendo de cómo sean cultivadas por los especialistas y también de cómo sean implantadas.

El investigador de la Universidad Católica de Lovaina detalló que su equipo ha descubierto que las células madre de la grasa corporal —500 veces más frecuentes que las de la médula espinal— además de que pueden convertirse en hueso son capaces de “resistir perfectamente a la privación de oxígeno y de vasos sanguíneos”, abundó.

Los científicos se mostraron “entusiastas” tras obtener excelentes resultados al probar el método en 11 pacientes que padecían una degeneración de los discos vertebrales y enfermedades que impedían la regeneración ósea espontánea, entre ellas tumores óseos o disfunciones metabólicas como el síndrome de Blackfan-Diamond.

En todos los casos, reportaron los expertos, la implantación de “hueso artificial” a partir de células madre provenientes de la grasa corporal permitió la regeneración de las partes óseas dañadas sin que se observaran fracturas posteriores en las personas intervenidas.

Anteriormente este tipo de pacientes, de acuerdo con Dufrane, al ser tratados con las técnicas conocidas sufrían después de un tiempo fracturas repetidas, múltiples intervenciones y largos periodos de hospitalización.

Uso estético

Pedro Meneses, miembro de la Sociedad Americana de Cirujanos Plásticos, explicó en uno de sus artículos (publicado en el sitio www.erikatipoweb.com, en 2012) que, en el campo de los procedimientos de estética, las células madre provenientes de la grasa “han sido utilizadas para realizar reconstrucciones mamarias, para tratar el daño que la radioterapia ocasiona a la piel, para aumento mamario y de glúteos sin la necesidad de utilizar prótesis y para rejuvenecimiento facial no quirúrgico”.

De acuerdo con ese especialista, estos procedimientos ya se han empleado con buenos resultados en Corea, Japón y China desde hace siete años, y hace aproximadamente tres su uso se extendió a Europa y Estados Unidos, donde diversos trabajos científicos han avalado su eficacia.

El procedimiento aplicado en el área estética es simple: “Obtenemos células grasas mediante liposucción, luego se separa unos cuantos centímetros cúbicos de grasa para obtener las células madre, se centrifugan e incuban a la temperatura del cuerpo, se mezclan de nuevo con la grasa restante y se reinyectan en los sitios que queremos aumentar, rellenar o tratar. Un mágico dos por uno, liposucción más relleno”, comentó el cirujano plástico.

De acuerdo con Pedro Meneses, el proceso de obtención de células madre a partir de la grasa corporal “es seguro, no requiere de prótesis, además da resultados duraderos y naturales a la vista y al tacto... Y pensar que antes botábamos todo este mágico tejido”, concluyó.

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Descifran la evolución genética del cólera

Investigadores canadienses y australianos lograron identificar la cepa de la bacteria del cólera, responsable de una pandemia que causó millones de muertos en el siglo XIX, y lograron por primera vez secuenciar el genoma de este patógeno.

Al trabajar sobre una porción bien conservada del intestino de una víctima, los científicos pudieron desvelar el misterio de esta bacteria que continúa causando estragos hoy en día en los países más pobres. Sus trabajos fueron publicados en la revista New England Journal of Medicine.

El hallazgo es importante porque hasta ahora no habían identificado las primeras cepas de la bacteria vibriocholerae. “Este avance permite abre camino a mejores tratamientos y potencialmente una (forma de) prevención”, explicaron los autores del estudio.

Este patógeno se aloja solo en los intestinos de sus víctimas, lo que hace prácticamente que no deje restos en el ADN. Para esta investigación, los genetistas tuvieron acceso a una serie de tejidos humanos conservados en un museo de historia médica creado por el Colegio de Médicos de Filadelfia en 1858 y extrajeron la muestra de la bacteria utilizada para esta investigación del intestino de un hombre que murió de ese padecimiento en 1849.

AFP/Washington

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