La Beijing Fashion Week defiende las tradiciones chinas

Hoy comenzó la Semana de la Moda china, que poco a poco se ha ido posicionando como una de las más importantes a nivel mundial sin abandonar el estilo local.

Pekín

La Semana de la Moda de Beijing reivindicó hoy su lugar en el panorama internacional de la moda en la apertura de su decimosexta edición con diseños de un marcado carácter tradicional pero con un toque moderno.

"Estamos al mismo nivel que Milán o París; sólo que en nuestras pasarelas se destaca más nuestra historia, y ese debe ser nuestro camino", señaló Zhang Zhifeng, el diseñador de la firma china NE-TIGER, una de las más importantes del país y quien abrió hoy el evento en el emblemático hotel Pekín.

Allí es donde desde hoy y hasta el 1 de noviembre se celebrará la Semana de la Moda de la capital china, con 48 desfiles y multitud de actividades a las que hoy se dio el pistoletazo de salida con una puesta en escena casi idéntica a la del año pasado.

Los modelos -cuyo número de extranjeros aumentó en esta edición, aunque no llegó a la decena- comenzaron a salir a escena por la fachada de un templo -cuya silueta formaba parte del decorado- y al ritmo de la música tradicional china, con una variedad cromática viva, donde predominaron los azules y blancos.

La moda masculina fue la protagonista en esta inauguración, que presentó la apuesta de NE-TIGER para la próxima temporada primavera-verano tras una coreografía inicial de bailarines que rompió con los esquemas de la pasarela.

No obstante, la atención la acapararon las mujeres, quienes irrumpieron en el escenario acompañadas de la música en directo de un violonchelo y con trajes largos y cortos, de corte imperial o más modernizados, como el tradicional vestido chino, el "qipao", al que el diseñador le dio un toque innovador.

"He introducido colores vivos, como el azul o el rojo, que está muy ligado a la cultura china y siempre está en mis creaciones, pero sin duda este año el toque está en el brillo de las prendas combinado con los dibujos tradicionales", señaló Zhang.

Fiel a la tradición, el diseñador lleva una marcada hoja de ruta: si en la edición de 2012 representó en sus prendas a la dinastía Song (960-1279), este año trató de "dibujar" en sus prendas a la época de los Yuan (1279-1368).

Algunos de sus diseños, no obstante, y a pesar de estar ligados estrechamente a la historia milenaria china, recordaban al estilo de las tradicionales faldas flamencas de España.

"Para los chinos también son faldas tradicionales", indicó el diseñador, quien explicó que escogió el color rojo para esta pieza porque es el principal en el país y el utilizado "en grandes celebraciones como bodas".

La Semana de la Moda de Pekín contó con una sorpresa que atrajo todos los focos: Liu Wen, la "top model" que está arrasando internacionalmente con sólo 25 años, al ser la primera asiática en acceder a la lista de las mejores pagadas del mundo.

"Estoy muy contenta de volver a China, a mi país; aunque hace frío, siento su calor", manifestó Liu entre risas ante una multitud de medios chinos e internacionales que la rodearon tras acabar el desfile. La modelo paseó las prendas más importantes de NE-TIGER, entre ellas, un vestido para el que se necesitaron seis meses y un equipo exclusivo de siete personas para su confección.

Tras pasar por pasarelas de todo el mundo, ser la cara de la marca Zara el verano pasado y convertirse en una de las musas de Victoria's Secret, la maniquí asiática consideró que la apuesta de Pekín encabezada por NE-TIGER es la correcta.

"Pekín debe mostrar la antigüedad de China, nuestra cultura, para defender nuestro estilo en el extranjero", aseguró la modelo.

Por su parte, Zhang Zhifeng, uno de los personajes más relevantes en el sector del lujo en la potencia asiática, aseguró que "la tradición no rompe con la modernización".

Para Zhang, China y sus semanas de la moda, tanto de Pekín como de Shanghai, no tienen que luchar por estar. Ya se cuenta con ellas.