La lucha por dominar la tecnología para el hogar

Empresas como Apple, Samsung y LG quieren determinar cómo será el futuro internet de los aparatos electrónicos.
Batallas entre empresas por el mercado de los electrodomésticos.
Batallas entre empresas por el mercado de los electrodomésticos. (DPA)

El refrigerador que se encarga de comprar por sí solo la leche cuando se acaba fue un día el modelo ideal de tecnología para el hogar. Hoy se impone la visión de una vivienda en la que los aparatos, comunicados en red, hagan más sencillo el día a día. Y la lucha principal entre las empresas se centra en cuál conseguirá imponer la plataforma tecnológica para hacerlo realidad.

El gigante de los chips Intel y la surcoreana Samsung sellaron una alianza para crear una tecnología para que se comuniquen entre sí la lavadora, la calefacción y el refrigerador. Hoy no existe aún un lenguaje común para que esto sea posible.

Pero no son las únicas empresas que quieren determinar cómo será el futuro Internet de los aparatos electrónicos. Ya el año pasado hubo un acuerdo similar entre Qualcomm y LG - también un fabricante de chips con un fabricante de productos electrónicos-. Por su parte, Apple quiere transformar sus iPhones y iPads en centrales de comando mediante la plataforma HomeKit. Pero para conseguirlo tiene que lograr que los fabricantes hagan compatibles sus electrodomésticos.

Google anunció ya hace tres años el proyecto Android@Home, que busca propagar el sistema operativo de sus teléfonos a todos los aparatos domésticos. Pero desde entonces casi no ha habido avances. Y la nueva estrategia parece ser vincular puntualmente con otros aparatos los termostatos y detectores de humos de la firma Nest, que compró por 3.200 millones de dólares.

Google anunció ya hace tres años el proyecto Android@Home, que busca propagar el sistema operativo de sus teléfonos a todos los aparatos domésticos.


La idea es que la calefacción o el aire acondicionado se pongan en marcha en cuanto el coche Mercedes haya transmitido la hora probable de llegada a casa. O que en el caso de una alarma de humo las lámparas de la casa empiecen a parpadear con luz roja. Nest ya ha comprado pensando en el futuro la firma Dropcam, un productor de cámaras de vigilancia en red.

Muchas compañías especializadas se han puesto a trabajar para desarrollar la futura casa en red. Aplicaciones del smartphone permiten cerrar las puertas del garaje, controlar las cerraduras de las puertas, apagar calefacciones. Pero la mayoría de los aparatos funcionan de manera aislada y no se comunican con los demás.

"Es como si Esso o Aral acordaran instalar gasolineras con diferentes tipos de mangueras de combustible", señala el empresario Peter Kellendonk, que como presidente del proyecto EEBus también quiere impulsar una única tecnología común.

Si se multiplican las plataformas, los fabricantes se verán obligados a integrarlas todas y esperar a ver cuál se impone. "Como fabricante, necesito seguridad en mis inversiones", y por eso es urgente que surja una tecnología unitaria, afirma Kellendonk. "Al final eso es lo que da el éxito en el mercado".

Solamente con una tecnología que incluya a muchos jugadores a la vez se podrá explotar el potencial del negocio, subraya Kellendonk. Y los fabricantes tienen que estar alerta para que sus aparatos no sean degradados a un mero apéndice de un software de otros productores en la nube.

Muchas compañías especializadas se han puesto a trabajar para desarrollar la futura casa en red


"La tecnología surgirá del mercado", opina el experto Ralf-Dieter Wagner, de la empresa de asesoría Accenture. En el futuro lo importante no serán las funciones aisladas, sino sus relaciones. "Ganará la tecnología que ofrezca a los clientes la mayor cantidad de ventajas a través de sus servicios". Y ahí primarán los asuntos pragmáticos, añade. "No hace falta que el refrigerador se comunique con la cafetera".

Muchas compañías especializadas se han puesto a trabajar para desarrollar la futura casa en red

Los expertos creen que no necesariamente es una ventaja la enorme cantidad de productos que ofrecen compañías como Samsung o LG, que fabrican desde celulares a televisores, aspiradoras y lavavajillas. Es cierto que estas firman pueden dar soluciones unitarias para muchos aparatos, pero "no está claro que por ello los clientes vayan a comprarles todos a ellos".

La clave para una tecnología que se imponga es que dé dinero tanto a los fabricantes de aparatos como a los que desarrollan servicios. Y para eso son importantes el alcance y la apertura. En cualquier caso, estamos en un momento fundamental, destaca Wagner. "El mercado está tomando forma".