Balenciaga pide indemnización a Ghesquière

La casa de modas pide una pago de 7 millones de euros por daños y perjuicios, luego que el diseñador hiciera declaraciones sobre su trabajo en la misma.
Balenciaga pide indemnización de 7 millones de euros por daños y prejuicios, luego de que Nicolas Ghesquière hiciera declaraciones en 2013 sobre la casa de modas.
Balenciaga pide indemnización de 7 millones de euros por daños y prejuicios, luego de que Nicolas Ghesquière hiciera declaraciones en 2013 sobre la casa de modas. (AFP)

París

El diseñador francés Nicolas Ghesquière resucitó a Balenciaga pero...¿Acaso también perjudicó la imagen de la ilustre casa de modas? Las dos partes confrontaron puntos de vista este martes en un tribunal de París.

Al término de la audiencia sostenida en ausencia de Ghesquière, el juez propuso a los abogados intentar una mediación "para que todo el mundo salga con la cabeza en alto".

En su defecto, se pronunciará un fallo el 27 de agosto.

En la audiencia, las dos partes coincidieron en reconocer el talento de Ghesquière, actualmente director de la creación para Louis Vuitton, otro peso pesado de la moda, que lo contrató el año pasado.

"Logró en unos pocos años el milagro de resucitar a Balenciaga", admitió el abogado de Balenciaga, Thierry Levy.

Michel Laval, el letrado del creador, no lo contradijo al decir: "es el heredero espiritual de Cristobal Balenciaga", el legendario diseñador vasco, considerado como uno de los más grandes del siglo XX.

El anuncio de la separación de Ghesquière y Balenciaga, en noviembre de 2012, por razones que no se hicieron públicas, fue un verdadero sismo en el mundo de la moda.

La ruptura, como siempre sucede en estos casos, estuvo acompañada de un "protocolo de acuerdo". Nicolas Ghesquière cobró una indemnización de ruptura de contrato de 6,5 millones de euros.

Más las acciones que poseía, vendidas por 32 millones de euros. A cambio, se comprometió a no hacer declaraciones susceptibles de perjudicar a la imagen de Balenciaga o del grupo PPR, hoy Kering, propietario de la marca.

Pero en 2013, Nicolas Ghesquière concedió varias entrevistas, en las que habló de su trabajo en Balenciaga, de su "impresión de ser vampirizado", del desinterés de los dirigentes de la marca por su trabajo.

"Lo único que les interesaba era el resultado comercial", aseguró.

Balenciaga reprocha además a Nicolas Ghesquiére haber dado a entender que la ruptura era voluntad suya, cuando en realidad fue según ellos al revés.

De acuerdo al abogado del creador, "se trata de la vieja y difícil cuestión de la relación entre el creador y la casa de modas", argumentó Laval.