CRÓNICA | POR A.G.I

Aruba, rincón holandés del Caribe

Este pequeño paraíso recibe visitantes de decenas de países

Sus 27 grados de temperatura media y la poca incidencia de huracanes le han permitido a esta isla convertirse en uno de los más prósperos, tranquilos y seguros destinos para disfrutar del buceo y la playa.

Aruba

Españoles, portugueses, ingleses y finalmente holandeses pasaron por Aruba. Los piratas del Caribe también fueron visitantes habituales. Este pequeño paraíso recibe visitantes de decenas de países, aunque últimamente quienes deciden visitar Aruba, que aun tiene a la Reina de Holanda en su moneda local, lo hacen con un objetivo muy específico: disfrutar de su tranquilidad y su clima.

Playas, solitarias o sociales

Nueve grandes playas ofrece Aruba a los visitantes, quienes además encuentran un clima seco donde el sol suele estar casi garantizado en cualquier época del año.

Los dos kilómetros de Palm Beach, donde se encuentra la zona hotelera, están bañados por aguas turquesas. La zona, muy popular, cuenta con atracciones como motos náuticas, buceo o paseos en barca, además de pequeños bares situados en malecones de madera con vista a un mar infinito.

Al norte se encuentra la playa de Malmok, más salvaje y estrecha, pero también mucho más tranquila. Aquí las rocas y el agua transparente invitan a relajarse. Son más visitadas por los lugareños y los surfistas.Todavía más al norte se encuentra Arashi Beach, una zona de dunas salvajes en una zona poco construida, y donde se puede subir, para disfrutar de una vista increíble, hasta los pies del Faro California.

Para los que no quieran conducir, varias empresas como ABC Tours o Aruba Adventures ofrecen paseos en autobuses típicos o veleros.


Descubriendo Aruba en todoterreno

La mejor forma para conocer toda la costa y las playas más tranquilas,es alquilar un coche todoterreno, ya que es la única forma de ir descubriendo el noreste de la isla, poco explotado, con paisajes de cactus y una costa formada por rocas y pequeños acantilados. También se encuentra en esta zona el parque natural Arikok, de paisaje semidesértico.

Es también la manera más cómoda de visitarlugares como los "Molinos de oro" de Bushiribana y Balashi, restos de antiguos molinos de la época en la que los buscadores de oro llegaron a la isla,o la capilla de Alto Vista , la primeraiglesia católica, construida en 1750.Pequeños lugares con encanto y tranquilidad, lejos de los grandes hoteles y los bares que permiten al viajero imaginarse la vida en el Caribe en la época de piratas y galeones.

Los precios son accesibles: un hotel como TheWestin Aruba tiene promociones por $299 dólares. Aruba BluVillague ofrece habitaciones dobles desde 91 dólares.


Cuevas de piratas

Aruba significa "oro rojo", y aquí se pueden explorar también algunas cuevas donde quizás algunos piratas enterraron sus botines, como la gruta Guadirikiri, famosa por sus dos cámaras donde entra el sol. Para acceder a ella hay que atreverse a bajar unos 30 metros por el túnel que sirve de hogar a cientos de murciélagos inofensivos. La Cueva Fontein es la única que tiene dibujos en el cielo raso, hechos por los Indios Arawak, indígenas locales.

Quien prefiera conocer la isla desde las profundidades, en el muelle de Oranjestad, la capital, se encuentra el submarino Atlan, que desciende 150 metrospermitiendo a los viajeros ver el fondo de coral y los barcos hundidos de la costa arubeña. Muy cerca está el centro comercial: una tarde de compras es otra de las actividades típicas de la Isla, gracias a sus bajos impuestos.