Arlett Fernández: heredera de la meteorología

Tras estudiar Ingeniería en Sistemas de Producción y representar a su natal Tampico en Nuestra Belleza Tamaulipas, Arlett inició una nueva aventura como presentadora del pronóstico del tiempo.

Monterrey

El estudio del croma nunca termina; todo el día se transmiten en vivo las intervenciones de las presentadoras del pronóstico del tiempo. Para darse abasto, es necesario que el jefe de meteorología en Milenio, Abimael Salas, asigne horarios a cada una de las presentadoras.

Cuando no hay transmisiones, es común ver que al estudio del croma asisten mujeres jóvenes, realizando castings. Pero hace 10 años éste no era el panorama; en Monterrey, la exitosa presentadora del pronóstico del tiempo (actual titular de noticieros), Alhina Vargas, anunció su retiro. Los motivos eran un ciclo concluido tras más de una década al frente del croma, hacer una pausa en los medios y emprender el gran reto: la maternidad. 

Al equipo de producción le tomó tiempo dar con el nuevo rostro, y fue necesario trasladar el casting de Monterrey a otras ciudades como Ciudad Victoria y Tampico. Fue en esta última plaza, en donde la búsqueda terminó.


Su nombre: Arlett Nayelli Fernández Córdova, quien estaba a unos días de cumplir 24 años, recién se había graduado como Ingeniero en Sistemas de Producción y Mercadotecnia por la Universidad Autónoma de Tamaulipas, y tres años atrás había sido coronada como reina de belleza en su estado natal.

Era la combinación perfecta: belleza e inteligencia. Pero para Arlett, su asistencia al casting no respondía a cumplir el sueño de salir en televisión, sino de conquistar nuevos e inimaginables retos.

“Nunca de chiquita me imaginé salir en la televisión, o ser modelo. Yo siempre decía que iba a ser maestra o doctora. Eso sí, siempre me han gustado mucho las matemáticas, por eso se me facilitó estudiar una ingeniería”, comparte.

Los retos comenzaron cuando tenía 13 años, “alguien cercano a la familia le pidió permiso a mi mamá de que yo modelara para su agencia, mi mamá dijo que sí, y yo también, no por vanidad, sino porque sentí que era un reto”.

Ese primer acercamiento con el modelaje valió que pocos años después Arlett recibiera propuestas para trabajar como conductora en un programa de revista matutino de Televisa del Golfo.

“Luego mi mamá y mi prima hicieron la travesura de inscribirme como candidata de Nuestra Belleza, yo no me enojé ni nada, cuando me enteré dije ‘esta bien, ¿por qué no?, y gané como primer lugar en Tampico, y en Ciudad Victoria quedé en tercer lugar.

FRASE: Dios conmigo, ¿quién contra mi?


Pese a estos logros, Arlett nunca fijó su atención en un proyecto mayor para televisión, e incluso, decidió entrar a trabajar a Petróleos Mexicanos. Un día estando en la oficina, Arlett abrió el periódico y se enteró que esa tarde se realizaría un casting para un proyecto de televisión. Sin pensarlo dos veces fue a su casa por un cambio de ropa, se presentó al casting… y resultó elegida.

“Cuando terminé de hacer el casting me dijeron que si me interesaba dar el pronóstico del tiempo en Monterrey, y sin pensarlo dos veces les dije que sí. Me dijeron que tenía que hacer un segundo casting, esta vez en Monterrey.”

Lo siguiente fue hacer una maleta, ir a la central de autobuses y comprar un boleto para ir de Tampico a Monterrey; a su llegada, Arlett se desplazó sin escalas al estudio de televisión, hizo el casting, después se fue a descansar y al día siguiente la llamaron para confirmarle que sería la nueva chica del clima.

“Sin titubeos, desde que me dieron esa noticia ya no me regresé a Tampico”.

La incursión de Arlett Fernández como presentadora del pronóstico del tiempo, marcó una nueva etapa en el tema; a esta misma generación pertenecen Zelenny Ibarra y Angie González, a partir de entonces, más mujeres jóvenes comenzaron a tocar la puerta de la meteorología.

- ¿Qué es lo que ves cuando miras al cielo?
“Primero me acuerdo de seres queridos que ya no están con nosotros, pero aparte miro las nubes para donde avanzan, cuál es la dirección del viento y si son nubes que pudieran traer probabilidad de lluvia”.


La  proyección como presentadora del pronóstico del tiempo le ha permitido participar en otras actividades afines como el modelaje y el teatro (cuatro obras en Monterrey), y no descarta algún día ser conductora de noticieros, pero para Arlett, su principal compromiso es la meteorología.

“No es temporal, es permanente. A mí no solo me gusta presentar el estado y pronóstico del tiempo, a mí me gusta la meteorología, yo no soy meteoróloga, desgraciadamente en México no hay un carrera para estudiar este tema, porque si existiera ya la hubiera estudiado, pero me he preocupado mucho por documentarme y aprender. A mí me gusta hacer lo que hace mi jefe, que es hacer el pronóstico. Yo no tengo problemas con  que un día se me presente la oportunidad de hacer un pronóstico y que sea otra de mis compañeras que lo presente”.

Aunque Arlett narra que su llegada a la meteorología fue una casualidad, explica que ha tomado un gusto por este tema, y al preguntarle lo que más le gusta de su trabajo no puede evitar esbozar una gran sonrisa.

“Lo que más me gusta, es esa satisfacción, la satisfacción de dar un pronóstico acertado. Cuando el pronóstico sale bien, yo soy la mujer más feliz del mundo, lo cual sucede con mucha frecuencia”.

Recientemente, Arlett inicia una nueva relación; se dice (y se ve) enamorada. “¿qué si quiero casarme y tener hijos?, claro que quiero, es algo que no descarto, pero eso lo dejo en manos de Dios”.


GAJES DEL OFICIO

Estaba a mitad de la presentación del pronóstico del tiempo y se me resbaló el control remoto con el que cambiamos los gráficos, entonces lo que hice fue mirar a la cámara y decirle al auditorio ‘permítame tantito’, y me agaché y recogí el control.

También una vez me volteé de lado y todo mi vestido se rompió de atrás, se abrió por la parte de atrás. Me quedé fría, yo creo que ahí puse un poco de actuación para que la gente no se diera cuenta de lo que sucedía y me volteé de frente para que no viera que mi vestido estaba roto.

Una vez estornudé, y fue algo así como decir ‘cielo ashutleado’.


EL SECRETO

-¿Cómo te mantienes en forma?

Con buena alimentación y con gimnasio de lunes a viernes y hago pesas, un día brazo y otro día pierna. Los fines de semana dejo un día libre para ir a escalar y hacer montañismo.


LOS IMPERDIBLES

Estación del año favorita: Verano.

Clima favorito: Soleado.

Pasatiempo: Ir al gimnasio, escuchar música, y aunque no sé si soy buena cantando me gusta cantar, nunca he tomado clases. También me gusta estar en casa, ver una buena película y leer.

Gustos musicales: Soy rockera de corazón, lo tengo que decir porque a lo mejor la gente me puede ver muy seria y a lo mejor a nadie le pasa por la mente que me gusta el rock. Aunque tengo gustos muy variados que van desde Motley Crue, La Maldita Vecindad y Café Tacvba hasta Chayanne, Alejandro Sanz y Ricardo Arjona.

Canción favorita: No tengo una canción en específico, tendría que hacer todo un play list, pero November Rain de Guns N’ Roses me gusta mucho, la escucho y se me vienen muchos flash backs.

Cine: Me gustan las películas de terror, no soy muy romántica, y si no es terror me gustan las de comedia.

Viajes pendientes: Recorrer todos los lugares donde haya playa.

Bebida: Tequila en shot con limón y sal.

Platillo: Mariscos. Soy del bello puerto de Tampico.

Postre: Nieve, de preferencia napolitano.

Signo zodiacal: Escorpión, y dicen que los escorpiones son muy sentimentales, apasionados y llorones y así soy yo.

Amuleto: Mi único amuleto es creer en Dios.

Color: Rojo, me gustan los colores fuertes, también el fiusha y azul rey, también el negro y el único color tenue que me gusta es el rosa pastel.

Outfit favorito para presentar el pronóstico del tiempo: No tengo uno favorito, generalmente uso faldas y vestidos.

¡Mañana miércoles no te pierdas entrevista exclusiva con Marilú Kaufman!