Experimenta y aprende en Archivo Diseño y Arquitectura

El archivo guarda una de las mejores colecciones de diseño del siglo XX en México. Su director Mario Ballesteros reflexiona sobre el diseño contemporáneo hecho en nuestro país.
Esta semana el Archivo abre sus puertas con su exposición dedicada al diseño italiano
Esta semana el Archivo abre sus puertas con su exposición dedicada al diseño italiano (Archivo Diseño y Arquitectura)

La calle General Francisco Ramírez del antiguo Barrio de Tacubaya es una de las más ricas en materia de diseño y arquitectura  de la ciudad.  A partir de este jueves, será anfitriona de un sinnúmero de visitantes en “Territorio Urbano” un evento dentro de Design Week México que busca acercar al público a sus tesoros, como al Casa Estudio Luis Barragán y la colección de diseño industrial de Archivo Diseño y Arquitectura.

Hablamos como su director, Mario Ballesteros, encargado no sólo de la organización de Territorio Urbano, sino de la exposición abierta al público con lo más representativo del diseño italiano, país invitado de la semana del diseño.

¿Cuál es el origen de de Archivo Diseño y Arquitectura?

Es un proyecto fundado por el arquitecto Fernando Romero y su esposa Soumaya Slim. Parte de una colección privada de diseño formada en 2008, que empezó primero con sillas y luego sumó todo tipo de objetos de diseño industrial. Es una de las poquísimas colecciones de diseño en México y la única que ahora tiene un espacio abierto al público de exhibición para hacer investigación en torno a ella y en general en torno a este campo.

El espacio abrió en 2012, tiene poquito más de 3 años y desde entonces se han hecho 10 exposiciones. Cada una toma como punto de partida la colección del archivo.

¿A qué se debe el enfoque en el siglo XX?

El proyecto siempre fue sobre diseño industrial, que empieza entonces. Aunque hay colecciones de arte objeto en otros lugares como el Franz Mayer con objetos más antiguos, no había ningún espacio dedicado al diseño del siglo XX, por lo que fue el punto de partida para armar la colección.

Además, otra de las raíces del proyecto fue rastrear el origen el diseño mexicano. Identificar como la influencia del diseño moderno europeo y de Estados Unidos se ha traducido y adaptado a la tradición artesanal de objetos que tenemos en México. Entender cómo ha evolucionado a partir encuentro del modernismo, la industria y la tradición, cómo ha sido un condicionante de lo que es el diseño en México hoy.

¿Qué podemos encontrar en la colección?

Tenemos objetos cotidianos que encuentras en cualquier casa mexicana: objetos de plástico, y artesanía con los que convivimos día a día, que no pensamos quién los hizo, de dónde viene, ni cuál es su historia. Pero también hay piezas icónicas de la historia del diseño internacional, que incluye 150 sillas. Finalmente tenemos una selección de tecnología con computadoras, radios, y otros objetos desde inicios del siglo XX hasta ahora. Es muy diversa, lo que la hace interesante y única. Otra de las particularidades es que es una colección de estudio e investigación, no sólo de contemplación, conviven piezas muy importantes, ediciones limitadas y objetos cotidianos.

¿Qué objetivo tiene el archivo?

Cuando arrancó el proyecto tenía una vocación muy didáctica y taxonómica, enfocada en los objetos. Queríamos explicarle a gente que no fuera especialista, porqué una escoba o un lápiz o una cantimplora son importantes.

En esta nueva etapa (desde que Mario es director) me interesa ampliar esa vocación y entender lo que va mucho más allá del objeto. Recientemente ha habido una re apreciación del diseño como una disciplina más amplia que abarca otros aspectos. Entrarle a los procesos, pensar en diseño de sistemas, hay gran cantidad de temas que rebasan la visión histórica que nos interesa promover.

Esto se nota en la primera exposición a cargo de la nueva dirección. Cambió un poco la dinámica y el espacio de la galería. Ahora está montada como un espacio de consulta e investigación que nos interesa probar.

¿Qué ventajas tiene el archivo como centro de investigación?

Este espacio tiene la ventaja de que no tiene tantos compromisos como las universidades o los museos, podemos probar con más facilidad cosas distintas. El gran potencial de este acervo está en hacerlo más accesible para la investigación de profesionales. Que estudien, que los objetos se puedan tocar. Prensando en estudiantes o gente que está preparándose o investigando un tema debería ser un recurso muy valioso, es parte de lo que me interesa.

Además del archivo ¿qué hace especial a la casa en donde se ubica?

Primero que nada está la calle en la que estamos, Francisco Ramírez que un lugar poco conocido, no hay mucha gente que ubique que en esta zona de la ciudad hay un patrimonio tan importante. Estamos justo al lado de la casa estudio Luis Barragán, una construcción importantísima para la historia de la arquitectura de México y el mundo; es patrimonio de la humanidad de la UNESCO. También estamos enfrente de la galería Labor que era casa de Enrique del Moral, cuya biblioteca personal forma parte de nuestro acervo abierto al público.

Nuestra propia casa es un espacio de 1952 construida por Arturo Chávez Paz, colaborador de Barragán de Mathias Goeritz. Es una construcción modernista de los años 50 que se ha mantenido intacta, con un jardín bellísimo. Para esta próxima exposición la propuesta incluye tener un pequeño café ahí, que es un espacio muy agradable para visitar y para estar.

¿En qué consiste la exposición?

El jueves 22 de octubre inauguramos Archivo Italia. El tema se debe a que es el país invitado de DWM, porque estamos buscando vincularnos con iniciativas que quieran consolidar una escena de diseño en México.

Nos pareció bueno tomar la excusa de Italia para empezar a explorar nuestra colección y cómo puede usarse de distintas maneras. Es una selección de 30 objetos italianos que van desde piezas de diseñadores importantes hasta anónimas. Por ejemplo, tenemos la cafetera Vialetti que no mucha gente sabe de dónde viene y cómo fue que se patentó. Nuestra colección es bastante vario pinta, pero creo que cumple con mostrar la aportación de Italia a la historia del diseño en México y el mundo.

¿Qué hay qué hacer para conocer Archivo?

Todas nuestras actividades son libres de costo, sólo pedimos que para participar en actividades específicas hay que registrarse en la página o nuestras redes. Se puede visitar de lunes a viernes de 10 de la mañana a 6 de la tarde. Los sábados abrimos medio día de 10 a 2 de la tarde.

Design Week, el Abierto Mexicano de Diseño e iniciativas como el Archivo, son señales de una efervescencia reciente del diseño hecho en México ¿es cierto o sólo ahora tiene más visibilidad?

Por alguna razón ha habido una falta de atención por mucho tiempo al diseño, aunque siempre ha habido una tradición muy importante. Desde los años 40 hay grandes exponentes del diseño de objeto en el país, pero se ha visto eclipsado por otras disciplinas que tienen más visibilidad. Los últimos 10 años he visto un esfuerzo consciente de darle el reconocimiento que merece y muchas iniciativas desde académicas como CENTRO que han traído una visión muy fresca y contemporánea,  hasta otros esfuerzos de los mismos diseñadores que han luchado por proyectar lo que está haciendo México hacia afuera y adentro.

El mercado es aún muy verde, no hay una cultura de apreciar lo que está hecho en México y consumirlo. Pero el problema con estas iniciativas es que están muy dispersas, no hay un espacio que reúna distintas perspectivas y formas de hacer diseño.  Justo lo interesante del abierto mexicano o de design week es que esa su vocación, reunir en lugar de dispersar y dimensionar mejor lo que está sucediendo en la ciudad. Eso es muy meritorio. Parece reciente, pero es que ha habido un boom de reunir personas involucradas.

¿Crees que el esfuerzo sirvió para que México haya sido nombrada Capital Mundial del Diseño en 2018?

Esa es una gran noticia que hay que celebrar y reconocer el esfuerzo que ha hecho DWM en particular. La organización hizo una labor importante por recibir el apoyo del gobierno de la ciudad, que valoró al diseño como una gran herramienta para mejorar sus propias condiciones. Eso es muy loable.

Pero también representa un enorme reto para la ciudad y todos los que estamos involucrados con iniciativas de diseño. Empezar a potenciar lo que se está haciendo, porque todavía falta mucho por hacer. Además de un logro es un reto inmenso,  vamos a tener estos dos años para definir cómo lo asumimos.