Encuentra tu estilo de la mano de Antonio González Cosío

El periodista de moda y juez de Mexico's Next Top Model presentó un práctico manual para que encuentres tu propio estilo y le saques el máximo provecho

El editor, columnista y juez de Mexico’s Next Top Model, Antonio González de Cosío presentó su primer libro en solitario “El libro del estilo.” Por medio de anécdotas y aprendizaje de años de carrera, Antonio guía al lector a entender qué es el estilo, cómo se obtiene (ni con dinero ni por mera existencia) y cómo encontrar el suyo.

Milenio platicó con el autor sobre su manual de estilo que abarca desde los tipos de estilo (hippie, clásico, rockero) la definición de elegancia, la importancia de los accesorios y el arte de vestir de acuerdo a la ocasión.

¿Cómo surgió la idea de hacer este libro?

El primer libro que escribí con Lucy Lara fue a cuatro manos. Como puede ser muy difícil para el lector escuchar dos voces, tuvimos que hacerla una, escribir de manera más neutra. Me quedé con ganas de compartir más, escribir más como suelo hacerlo, incluir mis anécdotas.

¿A quién va dirigido el libro?

A todo el mundo. Hay muchas personas a las que les han dicho que la elegancia y el estilo se compran, que están en una marca o que con estilo se nace. Y yo creo que no. Todas estas cosas son elementos que se descubren, que se desarrollan a lo largo de la vida y tienen que ver con tu educación, con la información sobre el mundo, la sociedad y la ropa. Le escribo a la gente que tiene interés-aunque sea pequeño- en hacer un cambio externo e interno en su forma de vivir, quienes quieren definir su estilo.

¿Por que México necesita un libro como el tuyo?

Un libro como el mío es necesario en México y en cualquier lugar del mundo, por eso los hay. Ahora que estuve haciendo investigación para afianzar mis conocimientos sobre el tema, me di cuenta que no hay un libro tal como el mío, en el que se conecta la importancia de la personalidad con el estilo. Creo que es necesario porque la gente en México cada vez se viste mejor, está más informada, están digiriendo mejor la moda, ya no se compran el aparador completo de Versace (aunque hay artistas que lo hacen) pero tampoco se fusilan el de Zara. La gente está reinterpretando la moda, lo que quise fue hacer una modesta aportación para que sigan haciéndolo.

¿Tu libro entonces también es reflejo de los buenos tiempos recientes del estilo mexicano?

Creo que sí, aunque no son los mejores tiempos tampoco. No son los ideales. Todavía tenemos mucho que aprender, aún hay  resistencia, pero sí veo cada vez más gente enterada de lo que pasa con la moda.

Los blogs de moda son cada vez más populares, lo cual puede provocar que todo el mundo se acabe vistiendo igual ¿crees que eso pasa en México?

Yo veo mucha gente ahorita en Instagram y en sus blogs que son followers de la moda. Lo cual está muy bien, son delgadas y guapas, pero la cosa es que son maniquís. Y el problema con los maniquís es que son huecos y yo prefiero a alguien que se viste por sí mismo. La gente que tiene estilo tiene en común la originalidad, no las que imitan a Alexa Chung y otras “it” girls.

En el libro expones distintas etiquetas: clásico, rockero, punk, hippie ¿por qué?

La gente suele vestirse porque algo le gusta o por inercia, no saben a qué estilo pertenece. Las categorías tienen parte de cliché y parte de realidad. La moda ha diluido y mezclado todos estos estilos, es como hacer cócteles. Saber los ingredientes hace más fácil su preparación.

La estilista de Rihanna, Lysa Cooper dice que el estilo proviene del corazón ¿concuerdas?

Completamente. El estilo proviene de las emociones. La cosa es aprender a escucharlo. Si eliges únicamente con el corazón podrías rebasar ciertos parámetros y reglas sociales. A lo mejor tu corazón te dice que te compres un vestido de lentejuelas para ir a trabajar, pero esa elección no es la mejor. Eso puede llevar a que ponderes cómo usar algo que te gusta a la oficina, como un top con lentejuelas discretas a juego con un traje sastre o debajo de una chaqueta, por ejemplo.

Estudiaste letras en la UNAM ¿en qué se parecen la literatura y la moda?

Las dos son expresiones del ser humano, artísticas finalmente. Pero la moda y la literatura también pueden ser baratas. Una vierte ideas sobre el papel y la otra sobre lo que te pones cuando tienes estilo, cuando no es un acto meramente de cubrirte. La literatura se vuelve una nota del supermercado si no está escrita con la mente y con el corazón.

¿Qué mujeres mexicanas tienen un estilo al que hay que ponerle atención?

La socialité Raquel Bessudo descubrió su estilo y lo ha sabido llevar a lo largo de su vida con mucha gracia.

La fashion blogger Gina Ortega me encanta, es muy guapa y tiene mucha onda. Me gusta cómo se viste porque es un poquito más edgy, es muy fashion porque se compra ropa de moda pero no es una follower sino que está intentando imponer, decir algo. 

También me gusta mucho Eiza González, es una chica muy inteligente, que agarra muy bien la onda de cómo vestirse para su medio, en contraste con algunas de sus contemporáneas que abusan del maquillaje y de la moda. Es muy balanceada y sus elecciones son muy atinadas.

*Raquel Bessudo, Gina Ortega y Eiza González

Lucy Lara (editora de Glamour México) tiene un estilazo, siempre está perfecta y no lo digo porque sea mi amiga.

Brenda Díaz de la Vega que antes era PR de Chanel y ahora es editora de Bazaar también me gusta mucho. Tiene mucha onda, es guapa y elegantísima. Siempre encuentra ese punto medio entre ser fashion sin verse demasiado producida, me parece exquisita.

Eva Hughes de Condé Nast, es una mujer que refleja su carácter -que es muy fuerte- a través de lo que se pone. Es creativa, sabe mucho de moda.

*Lucy Lara, Brenda Díaz de la Vega y Eva Hughes

En tu libro mencionas en varias ocasiones a Diana Vreeland, que era una mujer muy extravagante y citas a Christian Dior cuando dice “tener buen gusto es tener el mío” ¿Cuál fue le mayor reto que tuviste para no imponer tu gusto personal al darle consejos a los demás?

A mi no me gusta tirar netas. Es curioso que cuando voy a cenas, genero cierta tensión ente mis amigos, que tratan de vestirse particularmente bien, lo cual me parece una cosa muy simpática porque yo no juzgo los looks de los demás, mi trabajo incluye analizar lo que pasa en las pasarelas, pero no hago lo mismo en la vida real. Yo hago el juicio cuando me lo piden, es como los médicos que no van por la vida repartiendo recetas. Trato de orientar a la gente, pero  no me gusta dar lecciones, no me parece correcto porque a la gente no le gusta que le impongan nada.