Desmintiendo chismes de la capital: La Opinión

El diario quitaba vida a los rumores de una supuesta rebelión de generales en el sur. Por su parte, el Gobierno de Carranza confirmaba la versión del periódico, asegurando que todo estaba en calma.
La Opinión desmentía rumores sobre levantamientos armados en el sur de México.
La Opinión desmentía rumores sobre levantamientos armados en el sur de México. (Cecilia Rojas)

Torreón, Coahuila

Como nunca faltan los chismosos, que traían chismes desde la capital, La Opinión se encargaba de desmentir en este caso, que un grupo de generales se habían alzado allá en el sur. El gobierno carrancista aseguraba que todos estaban muy aplacaditos.

Coahuila, por considerarse cuna de la Revolución (lo que sigue medio en pleito con Durango), iba a rendir un homenaje a don Venustiano presidente, que venía a su tierra.

A Juana Palacios se le convirtió el corazón en llama a causa de un don Juan, bueno, don Valente, que la sedujo y la llevó por la senda del adulterio.

Por culpa de Juana, el amante balaceó a su hermano Pablo Palacios. Corrían aún días de octubre.

También la dirección de la oficina a donde se podía dirigir correspondencia. El teléfono aún era un sueño.

La Opinión siempre pensaba en sus lectores de forma cordial. Pequeños anuncios hablaban de, vaya la redundancia, la eficacia de anunciarse en nuestro querido diario, aunque suene tan cursi.

Valía diez centavos por 1917 y ese precio duró muchísimos años. La suscripción mensual estaba a dos pesos.

Y siempre se buscaba dar sorpresas a quienes nos favorecían con su lectura. Por ejemplo, cables provenientes de la capital.

Son muy peculiares los comerciales de la época, pues para entonces la identidad gráfica nacional estaba en construcción aún, pero con grandes influencias sobre todo de Europa y Estados Unidos.

En su "Indicador", aparecía el directorio del diario. Se publicaba todos los días, menos los lunes, algo que sería impensable ahora.

Aparecían tan sólo el nombre de don Rosendo Guerrero, fundador y director y de Agustín G. Álvarez, Administrador.