La sofisticación en las herramientas de muerte

La guerra avanzaba y así también lo hacia la tecnología, la aparición de cañones hacía aún mas sangrientas las contiendas. En La Laguna, los obreros se quejaban amargamente por el robo de ganado.
El F.C. Eléctrico de Torreón a Lerdo anunciaba sus tarifas a comercios.
El F.C. Eléctrico de Torreón a Lerdo anunciaba sus tarifas a comercios. (Cecilia Rojas)

Torreón, Coahuila

Agricultores de La Laguna pedían autorización al gobierno, para poder exportar 50 mil pacas de algodón que ya se veía, no iban a encontrar mercado en el país.

También se quejaban amargamente de que andaba una banda que robaba mulas, caballos, chivos, animal que fuese vendible y dejaban a los campesinos sin sus animalitos.

Según esto, era un hombre pudiente que se estaba haciendo más pudiente a costa de los demás.

El máximo símbolo de la primera guerra podría ser la trinchera. Eran lugares espantoso de muerte, desolación y destrucción. Fue un cambio radical en la forma de pelear.

Líderes obreros de visita en La Laguna, aseguraban que en cuanto manos obreras tomaran el poder en el país, todo sería diferente. Un sueño, sin dudas, inalcanzable.

Otras novedades fueron el uso de tecnología sofisticada derivada de los avances de la segunda Revolución Industrial, que se gestó con los vecinos del norte. Los cañones eran una de esas mortíferas armas.

El F.C. Eléctrico de Torreón a Lerdo anunciaba sus tarifas a comercios, según la cantidad de focos que hubiera en cada local y a partir de kilowatt por hora si era un solo foco.

Eran generalidades, porque se ajustaba si el negocio vendía cosas de primera necesidad o de lujo.

Woodrow Wilson, por la situación en la que estaban los EU, avisaba que el gobierno tenía el control sobre servicios telegráficos, radiográficos y telefónicos. Nada de pornográficos.