A falta de soldados, se reclutaban migrantes

Los países involucrados en la guerra, que veían reducidas sus tropas, tuvieron que llamar a sus compatriotas que habitaban otros lares, como el ingeniero Alberto L. Blair, residente de La Laguna.
Por cierto que sir David Lloyd George, Ministro inglés, dio un vibrante discurso ante periodistas canadienses.
Por cierto que sir David Lloyd George, Ministro inglés, dio un vibrante discurso ante periodistas canadienses. (Cecilia Rojas)

Torreón, Coahuila

Dos fiestas muy buenas engalanaron a la región. La boda elegante y fina del general Pablo Quiroga y las fiestas del 14 de julio.

En ambas anduvo la creme de la creme lagunera, se bailó, se cantó y muy bueno el jolgorio.

También comenzaron las vacaciones de verano para los jóvenes escolapios que tenían la dicha de estudiar.

Y en ese talante, la tragedia por el descuido: Francisco de la Garza se fue a cazar con sus amigos a "El Fénix" y por accidente lo mataron.

Legalmente no llegaban para acá artículos gringos. Eso sí, pasaba mucho contrabando hasta de hilasas.

Legalmente no llegaban para acá artículos gringos. Eso sí, pasaba mucho contrabando hasta de hilasas.

Pero EU anunciaba que por fin se iba a permitir la exportación de víveres a México, desde maíz hasta dinamita.

Por el Atlántico andaban ahí todos escondidos los submarinos alemanes a la caza de buques, barcos, fragatas, goletas y cualquier cosa flotadora fuera civil o militar, que les pasara cerca.

Lagunero por adopción pero británico de nacimiento, el ingeniero Alberto L. Blair anunciaba su decisión de partir a su patria para luchar por ella en el frente de batalla.

Bueno más bien le mandaron hablar, como tuvieron que hacer muchos países con sus migrantes.

Por cierto que sir David Lloyd George, Ministro inglés, dio un vibrante discurso ante periodistas canadienses.

Muy comprensivo él, dijo que las colonias británicas, de donde agarraron mucha carne de cañón, también tendrían voz y voto en las decisiones de paz.

Andaba con todo el Cine Imperio y anunciaba para lo sucesivo, los sensacionales "estrenos" de "El Buque Fantasma" en 30 partes, imagínese y de "La Máscara Roja", menos bañada, con 3 partes.