Las "Visiones" de La Opinión en la Guerra Mundial

Con imágenes se sorprendió al púiblico de La Laguna, se publicaba una sección fotográfica especial titulada "Mirajes de la Gran Tragedia", para presentar lo acontecido en el viejo continente.
Lo cierto era que los campos de batalla eran verdaderas carnicerías.
Lo cierto era que los campos de batalla eran verdaderas carnicerías. (Cecilia Rojas)

Torreón, Coahuila

Para mitades de 1918, ya La Opinión había logrado tener un formato bastante más atractivo para los lectores.

Son magníficas las imágenes de la primera guerra, llamada "la gran guerra" entonces pues no había visto el mundo algo parecido y menos se habían dado a conocer en todos lados.

Existía una sección fotográfica especial titulada "Mirajes de la Gran Tragedia", o "Visiones".

Europa y Estados Unidos estaban ciertamente en lo último de la fotografía. Cada una de esas fotos es una joya y las compartiremos en esta sección.

La muerte campeaba y era imposible levantar tanto cadáver tendido en los parajes, que antes lucieron verdes, en las calles, en las horrendas trincheras.

Muy diferente era la guerra. Incluso los hijos de los líderes salían al campo de batalla, un hijo de Teodoro Roosevelt murió en la guerra. Los emperadores iban al frente. Ahora se escudan tras carne de cañón.

Las figuras públicas también se alistaban en pro de defender ideales en los que sí se creía entonces.

El jugador de béisbol Hank Gowdy no dudó en alistarse en EU, al igual que el millonario William Kellington.

Otros combatientes eran seleccionados por el clásico método de la tómbola y los papelitos, con una linda damita vestida de blanco cargando el recipiente, donde el secretario de Marina gringo metía la mano santa y elegían así a quienes iban directo a una hecatombe.

Lo cierto era que los campos de batalla eran verdaderas carnicerías. Todo era demasiado salvaje.

La propaganda occidental acusaba directo al teutón de ser un jijo de la jijurria.

Y en un capítulo un poco escondido de la primera guerra, varios indígenas americanos de diversas etnias fueron llevados a colaborar con la Cruz Roja, como Nelly Pete y Jane Walley, de la reserva de Mono Squaws.

Otra cosa importantísima era la producción bélica. Había muchas mujeres trabajando en las fábricas, pues los hombres iban a la guerra directo. Presentamos la foto de una fábrica de pistolas en Estados Unidos.