Publicando el arte que cultivan los hijos de Apolo

Durante las épocas revolucionarias, La Opinión destinaba un espacio para la poesía escrita en verso, permitiendo a las "cultas e inteligentes lectoras", disfrutar de textos hacia el amor.
Textos de poesía eran publicados en su sección "Por el mundo de las musas".
Textos de poesía eran publicados en su sección "Por el mundo de las musas". (Cecilia Rojas)

Torreón, Coahuila

A pesar de que las vanguardias literarias revolucionaban el mundo, en nuestra Laguna de fines de la década de 1910, aún rifaba la poesía en versos y era cosa fina y de excelente gusto.

Existe para nuestra buena suerte, un pequeño ejemplar titulado "Literatura Selecta de La Opinión", un folletín de una página, dedicado en especial para las "cultas e inteligentes lectoras, amantes de saborear las dulzuras del bello arte que cultivan los hijos de Apolo".

Quien sabe quién sería ese señor Apolo. Este folleto probablemente sea el primero publicado en la región con el específico fin del deleite literario y seguro el único conservado a la fecha, una pequeña joya.

Pero La Opinión también publicaba con frecuencia textos poéticos en su sección "Por el mundo de las musas", donde igual escribían plumas conocidas, que gente de la región. Debajo de estos textos, las graves noticias sobre la guerra.

Al parecer había muchas solteronas y no eran bien vistas, porque también se les dedicaban textos prácticamente de lástima.

¿De qué escribían los poetas? Tema universal es el amor. Al parecer había muchas solteronas y no eran bien vistas, porque también se les dedicaban textos prácticamente de lástima. A la tristeza, a la belleza de una mujer, a su olor.

Se conformaban con las palabras que permitían a los lectores entender estas cosas.

Se hablaba de lo cercano en los corazones. Lo cierto es que muchos literatos habían escapado del país en medio de los temores de la Revolución, en donde se gestó otro tipo de poesía: el corrido.

Con todo y el desgarriate, la gente se daba tiempo para leer estos textos en grupo, porque no muchos tenían el don de saber. Las palabras tan diversas que forjaban la poesía local entonces, son a 100 años, algo tan diferente.

Y en una de esas, a principios de diciembre del 17, cuando se ordenaban legajos en la antigua instalación de la Secretaría de Fomento y Obras Públicas, fueron encontrados los expedientes (encuadernados en piel) donde se lanzó la convocatoria para escribir el Himno Nacional en 1854.

También, en esas 80 fojas, estaba el acta declaratoria que nombraba ganador a Jaime Nunó. No se encontró el texto de Francisco Bocanegra.

Se acordó que esa misma secretaría resguardara el documento. ¿Dónde habrá quedado?.