Deportistas y diputados asistieron a la guerra

Personajes como el as del americano, Howard Berry y el político americano Florencio H. La Guardia, participaron en los eventos bélicos. Los obreros laguneros lograron la exigencia de mejores sueldos.
En la guerra todos combatimos de un modo o de otro.
En la guerra todos combatimos de un modo o de otro. (Cecilia Rojas)

Torreón, Coahuila

Rindió frutos la reunión de obreros en Torreón. A través de la Casa del Obrero, los trabajadores de la Metalúrgica exigían mejores sueldos, pues los artículos de primera necesidad habían subido de precio.

En la guerra todos combatimos de un modo o de otro. Miss Doris Beaumont era la administradora de correos en Staines, Inglaterra, un cargo que pocas mujeres podrían tener entonces.

Y ella remaba 7 millas a diario para poder entregar cartas que llegaban de todos lados y enviarlas a todos lados.

¿Quiénes iban a la guerra? Además de la gente que siempre avientan por delante, los deportistas también iban al campo de batalla.

John Espargo, Charles Rassel y A.M. Simons, eran tres ilustres socialistas gringos que fueron invitados a dar pláticas al respecto en Gran Bretaña, cuando el socialismo aún no era significado del mal.

¿Quiénes iban a la guerra? Además de la gente que siempre avientan por delante, los deportistas también iban al campo de batalla, como Howard Berry que era un as en el fútbol americano.

Eran muy distintas las cosas. El diputado estadounidense Florencio H. La Guardia decidió embarcarse para combatir desde un aeroplano a los alemanes.

No que los diputados de ahora, no saben de la vida dura, menos de ir a la guerra. Y menos del amor. ¿O sí?

Y acá los anuncios eran muy coquetos en nuestro periódico. Como el de Emilio P. Stein, que tenía maquinaria en general, ferretería y artículos sanitarios eléctricos (sabe Dios que será eso).

Tenía teléfonos de las dos compañías que había en la ciudad, pero en su anuncio no ponía ni uno.

Bernardo Servín por su parte, ofrecía pagos de 20 a 23 centavos por cada kilo de trigo que le fuera ofrecido, naturalmente según la calidad, como suele pasar.