Más letal: hasta 600 balas por minuto

Los inventores Mr. Browning y Mr. Winchester aplicaron mejoras a un rifle que se volvía más peligroso y lo mandaron directo al frente militar en occidente.
Llegaban fotos a los diarios donde se veían los cadáveres de aquellos pobres que una vez mal heridos, eran abandonados.
Llegaban fotos a los diarios donde se veían los cadáveres de aquellos pobres que una vez mal heridos, eran abandonados. (Cecilia Rojas )

Torreón, Coahuila

Mucha lluvia allá por Santiago Papasquiaro auguraba que el caudal del Río Nazas fuera rotundo y bueno. Así que se tenía la esperanza de buenas cosechas.

Aunque los pagos para diputados y senadores eran como de obreros, aún así hubo algunos valientes que se postularon.

Pero oh sorpresa, las elecciones no se iban a poder hacer, porque una nueva ley electoral recién emitida, se había tardado mucho en salir a la luz.

En folletines de La Opinión, se publicaba "El Héroe del Magreb", de la autoría de Isaac Muñoz, contrastado con los poetas locales.

Los inventores Mr. Browning y Mr. Winchester ¿le suenan los nombres?, crearon un nuevo rifle que tenía capacidad de aventar 600 balazos por minuto. Naturalmente, iba para el frente militar en occidente.

En tanto, allá los soldados se entretenían en lo que podían. París no perdía el glamour ni aunque estuviera en ruinas y ahí mero los marines gringos se entretenían jugando al beisbol.

De por sí que no les iba muy bien a los soldados alemanes y llegaban fotos a los diarios donde se veían los cadáveres de aquellos pobres que una vez mal heridos, eran abandonados por sus compañeros. Ni un entierro ni nada.

Un impertinente autor denominado 'Amoro Di Cavira' le escribió un poema-recado a una tal Rosita que vestía modas medio atrevidas al parecer, porque era criticada, pero el interfecto Amoro le decía que no le hacía, que se siguiera poniendo su manteleta.

Aunque el presidente de la Cámara de Comercio hizo un llamado a que no se anduvieran anunciando en La Opinión, la verdad es que había muchos anuncios.

Como el de la papelería "Modelo", de Agustín Victorero y hermano, con surtido rico de papeles, lápices, tintas y además, tabaco.