Amazon y la editorial Hachette acuerdan venta de e-books

El acuerdo entrará en vigor a principios de 2015 y entre otros puntos establece que la editorial fije los precios de sus libros, pero obtendrá un beneficio si estos son bajos.
Las nuevas tableta de Amazon: Kindle Voyage y la Fire HDX 8.9.
Las nuevas tableta de Amazon: Kindle Voyage y la Fire HDX 8.9. (AP)

San Francisco

La tienda virtual Amazon y la subsidiaria estadunidense de la editorial francesa Hachette anunciaron hoy un acuerdo que pone fin a varios meses de disputas sobre el precio de los libros electrónicos, por las que Amazon llegó a poner trabas a la venta de títulos de la editorial.

En un comunicado conjunto, Amazon y Hachette anunciaron el fin de las disputas gracias a un acuerdo que entrará en vigor a principios de 2015 y que, entre otras cosas, establece que será la editorial quien fije los precios de los libros electrónicos, aunque ésta obtendrá ventajas de Amazon si los costos son bajos.

"Son buenas noticias para los autores. El nuevo acuerdo beneficiará a los escritores de Hachette durante los próximos años, ya que da a Hachette una gran capacidad de marketing para con uno de nuestros socios más importantes en la venta de libros", indicó el consejero delegado de la empresa, Michael Pietsch.

Por su parte, el vicepresidente de Kindle de Amazon, David Naggar, se felicitó por un acuerdo que "incluye incentivos financieros específicos para que Hachette ofrezca precios bajos, lo que es una gran victoria para los lectores y los autores".

Los términos exactos del acuerdo no han sido revelados, aunque sí ha trascendido que Amazon eliminará con carácter inmediato todas las sanciones que había aplicado a los libros de esa editorial, como no permitir la opción de pre compra o tardar más de lo habitual en entregar los títulos a los compradores.

Amazon y Hachette se habían enzarzado en agrias y en ocasiones públicas discusiones desde hace varios meses a causa del precio de los libros electrónicos, que Amazon consideraba demasiado elevados, y del reparto de lo recaudado por cada venta entre el distribuidor (Amazon), la editorial y los autores.

A causa de este conflicto, la subsidiaria estadunidense del grupo francés vio cómo sus libros encontraban mayores dificultades que el resto para ser vendidos a través de Amazon.

Entre otras medidas, se eliminó la posibilidad de que los usuarios pudiesen comprar libros de Hachette antes de que salieran a la venta y recibirlos el mismo día en que estuviesen disponibles, se redujeron los descuentos y aumentó el tiempo de entrega de los títulos de la editorial.