Alexander Wang fiel a los códigos Balenciaga

No se podrá reprochar al norteamericano Alexander Wang el no respetar los códigos de la casa Balenciaga, de la que tomó las riendas de la dirección artística en 2012.

París

Alexander Wang fue fiel a los códigos de Balenciaga mientras que Loewe evocó los años 1980 en la cuarta jornada de la Semana de la Moda de París.

Wang fiel a los códigos Balenciaga

No se podrá reprochar al norteamericano Alexander Wang el no respetar los códigos de la casa Balenciaga, de la que tomó las riendas de la dirección artística en 2012.

En una colección presentada el viernes en los locales de lo que fue un hospital, aparecieron las siluetas tonel, con espalda redondeada, tapados y camperas que envuelven la parte superior del cuerpo como en un capullo y vestidos sin mangas. Todas esas formas conforman el ADN de la marca fundada por el legendario diseñador vasco Cristóbal Balenciaga y que hoy pertenece al grupo Kering.

Los cortes son muy femeninos y valorizan la cintura. Los tacones son altísimos, al punto de complicar el deambular de las modelos.

Hubo faldas asimétricas, a veces con tajo en la parte delantera, otras separadas en dos paneles enganchados, un recurso también presente en la costura de los modelos con pantalones.

Hubo poca variedad en los tonos: gris y negro, con toques de rojo, rosa y turquesa. Tampoco hubo muchos accesorios, salvo unos broches en forma de daga en varios modelos.

Loewe en transformación

El joven creador irlandés Jonathan Anderson sigue rejuveneciendo la identidad de la marca española de marroquinería y prêt-à-porter.

El cuero está omnipresente en esta colección que se inspira en los años 1980, con anteojos de sol y camperas con mangas voluminosas.

El pantalón amplio que fue la estrella de la colección primavera-verano se declina en diferentes materias, en gris jaspeado o vinilo. Hay además vestidos con forma de túnica y faldas plisadas metalizadas.

Accesorios omnipresentes: los cintos, confeccionados con círculos que forman eslabones.