Alertan sobre nueva cepa del VIH en Rusia

Un centro de investigación científica en Siberia detectó el subtipo conocido como 02_AG/A; se presume que ésta es la forma más agresiva del virus.
Científicos alertan sobre nueva cepa del VIH en Rusia, la cual se está propagando “a un ritmo acelerado".
Científicos alertan sobre nueva cepa del VIH en Rusia, la cual se está propagando “a un ritmo acelerado". (Archivo)

Moscú

Un centro de investigación científica en Siberia anunció que detectó una nueva cepa del Virus de la Inmunodeficiencia Humana (VIH) en Rusia, la cual se está propagando “a un ritmo acelerado”.

El subtipo, conocido como 02_AG/A, fue detectado por primera vez en la ciudad siberiana de Novosibirsk en 2006 y actualmente representa más de 50 por ciento de las nuevas infecciones en la región, señaló el Centro de Investigación de la Biotecnología de Koltsovo en un comunicado.

El número de personas seropositivas que viven en la región de Novosibirsk aumentó de unos 2 mil casos en 2007 a 15 mil en 2012, según el documento que cita al Centro Federal del Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida (sida) de Rusia.

Se presumen que la nueva cepa del VIH es la forma más virulenta del virus, advirtió Natalya Gashnikova, jefa del departamento de retrovirus del citado centro de investigación, cuyos especialistas descubrieron el 02_AG/A.

Indicó que el virus podría propagarse mucho más rápido que la actual cepa del VIH más importante de Rusia, el subtipo VIH-1 (culpable de la pandemia mundial de sida).

La nueva cepa no solo se limita a la vasta área de Siberia, sino también se ha detectado en el sur de la república rusa de Chechenia, Kirguistán y Kazajstán, según el comunicado del centro de investigación, divulgado por la agencia Ria Novosti.

El VIH, que debilita el sistema inmunológico mediante la destrucción de células importantes que combaten enfermedades e infecciones, tiene dos tipos: el VIH-1 y VIH-2.

El VIH-2 es menos virulento y transmisible, por ello se encuentra confinado casi exclusivamente en los países de África Occidental, pero también puede provocar sida.

Extraen meteorito

Un equipo de buzos extrajo un fragmento del meteorito que impactó a Rusia en febrero pasado, el más grande que se ha recuperado hasta ahora, cuyo peso no pudo ser precisado ya que al ponerlo sobre la báscula ésta se rompió cuando llegó a los 570 kilogramos.

La roca, de un metro y 50 centímetros de diámetro, fue extraída del Lago Chebarkul, al oeste de la ciudad rusa de Chelyabinsk, y los expertos tienen la esperanza de que con ella revelarán nuevos secretos sobre el espacio, a través del cual habría viajado millones de años.

El meteorito iluminó el cielo la mañana del pasado 15 de febrero y explotó en la atmósfera sobre la ciudad de Chelyabinsk, provocando una onda expansiva que rompió los cristales de los inmuebles, los cuales causaron heridas a aproximadamente mil 500 personas.

Los fragmentos del cuerpo espacial —cuyo diámetro se estimó en 17 metros— quedaron esparcidos en una extensa área de esa región, aunque el mayor de ellos cayó en el Chebarkul, dejando un agujero de aproximadamente seis metros de ancho en la superficie congelada del lago.

Los especialistas intentaron hallar fragmentos en el lago, que tiene una superficie de casi 20 kilómetros cuadrados, pero debido a que el agua estuvo congelada desde noviembre hasta el deshielo en mayo, pospusieron para entonces la búsqueda.

Una vez que los buzos sacaron la roca del agua, con redes de pesca, la levantaron para ponerla sobre una balanza y determinar su peso; sin embargo la báscula se rompió cuando llegó a la marca de 570 kilogramos, según reportó el diario The Siberian Times.

Con la balanza, el fragmento se partió en tres piezas, debido a que la roca ya tenía una fractura cuando fue hallada, indicaron los científicos, quienes calcularon que su peso superaría los 600 kilogramos, aunque más tarde se precisó en 654 kilogramos.

Se espera que las pruebas de los expertos confirmen que esta roca era parte del meteorito que se estrelló en la región hace ocho meses.

El análisis de los fragmentos del meteorito encontrados previamente, fueron hechos públicos a principios de este mes y mostraron que la edad del cuerpo celeste “prácticamente coincide con la de nuestro Sistema Solar, 4 mil 560 millones de años”.