Una ley en Alemania reconoce a los niños con sexo indefinido

De acuerdo al consejo de ese país, se estima que hay 80 mil personas intersexuales.
La norma contempla a quienes nacen con óganos masculinos y femeninos.
La norma contempla a quienes nacen con óganos masculinos y femeninos. (Luong Thai Linh/EFE)

Berlín

Alemania se convirtió en el primer país europeo que permite a los padres dejar en blanco la casilla que indica el sexo de un bebé en su acta de  nacimiento, con lo cual se reconoce en la práctica un “tercer género”, ni masculino ni femenino.

La nueva ley aprobada por el gobierno conservador de Angela Merkel, que entró ayer en vigor, fue diseñada para los niños que nacen con órganos masculinos y femeninos, conocidos como intersexuales.

La persona puede corregir el dato en cualquier momento y elegir si quiere figurar como hombre o como mujer. Pero la legislación también le permite no escoger nunca entre las dos opciones tradicionales y mantenerse toda la vida indefinido.

La norma se inspira en un estudio del Consejo Alemán de Ética, que consideró que la legislación de la Unión Europea no garantiza los derechos de las personas intersexuales. El consejo estimó que en Alemania hay unos 80 mil  intersexuales.

Australia era hasta ahora el único país del mundo que permitía a los padres no incluir el sexo del niño en las actas de nacimiento.

Los intersexuales (antes llamados hermafroditas) tienen características sexuales que no permiten adscribirlos a un género determinado. Se diferencian así de los transexuales, que tienen características físicas claramente definidas de un sexo, pero se sienten del otro.

Sobre este tema se centra la galardonada película XXY de la argentina Lucía Puenzo, en la que una adolescente intersexual (Inés Efrón) debe afrontar no solo la ambigüedad de su cuerpo, sino también los prejuicios sociales que despierta.