Adiós a Lorenzo Zambrano, el ingeniero más querido por los arquitectos.

Sin ser arquitecto, el empresario Lorenzo Zambrano es uno de los hombres que más han hecho por la industria de la construcción en México. 
Lorenzo Zambrano
Lorenzo Zambrano

Presidente de la tercera cementera más grande del mundo, Zambrano dedicó fondos para premios y becas para arquitectos mexicanos. Entre ellos, el Premio Obras Cemex que desde 1991 reconoce a los mejores arquitectos y constructores de México y el mundo, y rinde homenaje a la trayectoria de arquitectos e ingenieros por sus aportaciones a la industria de la construcción.

Por su iniciativa, Cemex también creó la Beca Arquitecto Marcelo Zambrano para arquitectos recién graduados que quieran cursar estudios de posgrado en universidades extranjeras, así como el Premio Cemex-Tec para ideas innovadoras en la industria de la construcción, el desarrollo comunitario y para los emprendedores sociales.

“Una mezcla de tecnócrata y aristócrata”, según la revista británcia The Economist, que se convirtió en director general hasta el año de 1985 a pesar de haber heredado la empresa de su padre, Lorenzo Zambrano Hellión.

Bajo su mando, Cemex se transformó en una empresa global y un líder en la industria de la construcción. Debido a sus iniciativas filantrópicas en la educación, las artes, el deporte, la salud y sus acciones cívicas contra la violencia en Monterrey, Zambrano recibió varios reconocimientos, entre ellos, el Premio al Civismo Corporativo del Centro Woodrow Wilson de Washington, así como la medalla de oro por Servicio de la America’s Society y la Universidad de Stanford lo condecoró con el Premio Ernest C. Arubckle de la sociedad de exalumnos.

Descanse en paz.