REPORTAJE | POR CLAUDIA HIDALGO

Demuestran su nivel frente a equipos de todo el mundo

Universitarios: trabajo, disciplina y creatividad

Estudiantes de la Facultad de Ingeniería de la UAEM pusieron en práctica los conocimientos adquiridos y presentaron los prototipos de robots que diseñaron para participar en concursos nacionales e internacionales

Elaboraron los robots durante varios meses.
Los elaboraron durante varios meses. (Iván Carmona)

Toluca

Estudiantes de la Facultad de Ingeniería de la Universidad Autónoma del Estado de México (UAEM), presentaron los prototipos de robot que diseñaron durante varios meses para participar en diversos concursos nacionales e internacionales durante este año y demostrar su nivel de conocimientos frente a equipos alemanes, orientales o estadounidenses.

El director de la Facultad, Raúl Vera dijo que además de poner en alto el nombre de la universidad por los premios que ya han ganado, los alumnos se dan cuenta de la aplicación de los conocimientos que adquieren en el aula y de cómo solucionar un problema real.

Aprenden tanto a trabajar en equipo, apoyados por diversas áreas del conocimiento, como a respetar las reglas de los concursos; se relacionan con los empresarios del ramo para buscar apoyos y al mismo tiempo conceptualizan bien su proyecto para vender una idea.

Aunque los apoyos son limitados, disponen de poco tiempo y no reciben puntos extras en clases por estos logros. Los grupos participantes ya han obtenido reconocimientos nacionales e internacionales y siguen metidos en el diseño de prototipos que les permiten probar que han aprendido más de lo que ven en clase.

Uno de los equipos demostró en tiempo real la construcción de un puente a escala sobre un río. Este medía seis metros a escala; en la realidad sería de 60 metros. Luego de atornillar cada una de las piezas, mostraron su capacidad para soportar encima a una veintena de estudiantes.

TODO TERRENO

Alumnos de Diseño Industrial, Arquitectura y Economía que pertenecen al nivel "baja SAE", fabricaron, diseñaron y manufacturaron vehículos monoplaza todo terreno, para acudir a las tres competencias que anualmente se presentan en este ramo.

Uno de los retos es regional; en León, Guanajuato, hay otro nacional a donde van aproximadamente 45 universidades del país, como ITESM, IPN y la UNAM; y hay otra competencia con 120 instituciones públicas y privadas de todo el mundo.

Hugo Estrada señaló que el siguiente reto es acudir del 21 al 23 de abril a El Paso, Texas, donde están inscritas 120 universidades de Alemania, Brasil, India, Estados Unidos, Canadá, Argentina, entre otros, donde la UAEM peleará los primeros lugares.

El proyecto de los mexiquenses se fundó en 2001 y empezó a repuntar en 2008 y 2009 con los primeros reconocimientos. "Fuimos a la competencia nacional en noviembre pasado y obtuvimos el segundo y cuarto lugar; en Tennessee, en abril quedamos en los primeros 20 equipos a nivel internacional y nos ganamos un motor nuevo.

"Dividimos el prototipo en cinco sistemas principales que es de freno, dirección, chasis, suspensión y transmisión. Nos basamos en el reglamento: no podemos meter mano en el motor, solo en todo lo demás, el diseño es libre, aplicamos los conocimientos del aula en algo físico", relató.

"Los alumnos dan cuenta de la aplicación de lo aprendido en el aula".


DE FORMULA UNO

Un grupo de 28 estudiantes de diversas ramas de Ingeniería, economistas, administradores, diseñadores, entre otros universitarios, desarrollaron un prototipo para la competencia Fórmula SAE. Se trata de un auto monoplaza para competencia en pista que obtuvo un reconocimiento por costos.

Este fue construido durante un año, con base en las reglas que les fija la Sociedad de Ingenieros Automotrices, para construir el carro sin limitar su ingenio y creatividad para que el prototipo salga avante en sus pruebas.

Alejandro Molina y Alejandro Zavala señalaron que cuando el auto está terminado, tienen que pasar diversas pruebas, desde estáticas, de diseño, marketing, costos, aceleración, frenado, autocross, en circuito, entre otras.

De hecho, la competencia se da en puntos. Primero se verifica que el carro sea seguro y pase todo el reglamento; después se hace la prueba de costos para comprobar que se pueda producir en masa, que resulte rentable y puedan vender unidades como si fuera una empresa; luego está la presentación del diseño, los fundamentos científicos y manufactura, donde participan todos los integrantes.

Algunas de las mejoras consistieron en que "el auto va conducido por un piloto. Este año mejoramos el confort del chasis, la eficiencia de combustible, la disminución de contaminantes, la suspensión, la vibración de la suspensión para que tenga mejor agarre en las vueltas y la dirección se hizo más suave para las curvas".

En este equipo participan también Jesús Contreras, Alberto Salazar, David Hernández, entre otros estudiantes que se han olvidado prácticamente de las vacaciones y el tiempo libre porque entre escuela y prototipo ocupan más de 18 o 20 horas diarias.

ROBOT LISTO PARA CONCURSO

Entre los equipos que están listos para concursar se encuentra el liderado por David Rebollo, que en una semana acudirán al concurso nacional de Robótica en León Guanajuato, donde esperan obtener el primer lugar con su prototipo para encestar pelotas pequeñas y grandes en una cancha de 16 metros cuadrados.

Para lograrlo tuvieron que recurrir a los conocimientos adquiridos en el aula, investigar por su cuenta, auxiliarse de expertos, pero sobre todo construir un equipo multidisciplinario de estudiantes de Ingeniería Electrónica, Mecánica, Computación, entre otras carreras.

David Rebollo lleva cuatro años en el equipo y es de los fundadores, pero también está por dejarlos. En este están también Jorge Medrano, Carlos Ocadiz, Cinthia Plata, Juan Mota, entre otros.

"Tenemos que coordinar engranes, programamos el lenguaje ensamblador y hacemos cálculo de distancia".


La idea es que anualmente el grupo se vaya renovando pero que siempre cuente con integrantes experimentados que puedan guiar a los nuevos.

Cada año tienen nuevas reglas y retos, por lo cual no pueden usar el mismo aparato en dos ocasiones. "Tenemos que coordinar engranes, programamos el lenguaje ensamblador, hacemos cálculo de distancia" y muchas otras acciones para poder cumplir los objetivos.

Si califican en León, Guanajuato, podrán participar en un concurso internacional. A la fecha lo han hecho en dos ocasiones y han obtenido dos premios nacionales gracias al trabajo colaborativo.

"Hay un gran error cuando se piensa que la robótica solo es para mecatrónicos; todas las ingenierías están conectadas, hay componentes mecánicos, electrónicos, computadoras que nos dicen todo; tratamos de integrar todas las carreras en un solo capítulo", señaló uno de los estudiantes.

"Hemos aprendido mucho, en realidad se aprende más estando en un equipo; en el salón se ven temas muy básicos. Nos auxiliamos de maestros, libros, otras agrupaciones y varias áreas, por lo que el conocimiento se multiplica", señalaron los alumnos de la UAEM.