En riesgo de inundarse viven 18 mil altamirenses

En 58 colonias, un total de 4 mil 957 viviendas y 45 escuelas se ven afectadas por encharcamientos, de acuerdo con información del Atlas de Riesgo Municipal.
El Fraccionamiento Arboledas es uno de los sectores que se inundan por encharcamientos en Altamira.
El Fraccionamiento Arboledas es uno de los sectores que se inundan por encharcamientos en Altamira. (YAZMÍN SÁNCHEZ)

Altamira

De un total de 19 mil 162 altamirenses en riesgo por inundaciones, 18 mil 439 habitan la zona urbana del municipio y padecen esta problemática debido a la falta de infraestructura pluvial. En conjunto, en Altamira hay 58 colonias y 20 localidades expuestas a inundaciones, en donde se encuentran asentadas 4 mil 957 viviendas y una población de 19 mil 162 habitantes, esto de acuerdo con el Atlas de Riesgo Municipal.

El documento que puede ser consultado en el portal de Internet de Protección Civil Tamaulipas fue actualizado por última vez en noviembre de 2009 y estima un costo de 20 millones de pesos en caso de que 258 viviendas y 547 habitantes se vieran afectados por el desbordamiento del cauce del río Tamesí.

Son las inundaciones por encharcamiento el mayor peligro que enfrenta la urbe industrial, ya que resultarían dañadas 58 colonias, 4 mil 650 viviendas y una población de 18 mil 439 habitantes.

En Altamira se ubican 45 escuelas en zonas de inundación, con dos turnos algunas de ellas y con hasta cuatro niveles educativos; 19 planteles son de nivel preescolar, 17 de primaria, siete secundarias, una preparatoria y una universidad.

En la zona centro se localizan 34 y el resto en las colonias contiguas que son el fraccionamiento Jardines de Champayán, Revolución Verde, Infonavit Fidel Velázquez, fraccionamiento Altamira, Pescadores, Francisco Villa y Ampliación Francisco Villa, Revolución Obrera, León F. Sector I.

[b]LE DIJERON QUE NO SE PREOCUPARA [/b]

Bertha Salazar Almaguer vive en la zona centro de Altamira, en el Callejón Champayán, y se inundó debido a que las autoridades le dijeron que la Laguna de Champayán no iba a subir mucho de nivel y no tomó precauciones. Ese mismo día a las cuatro de la mañana se levantó al baño, y al tocar el piso el golpe de agua se escuchó fuerte. El agua había inundado ya 30 centímetros su casa.

Ese día que la visitó Pedro Carrillo, que entonces fungía como alcalde de Altamira, le entregaron una despensa, todavía no la necesitaba, pensaba, pero nunca estaba de más. Y qué bueno que la aceptó porque ese día en la madrugada ella fue una más de las 25 personas que tuvieron que refugiarse en el albergue del auditorio municipal cuando se desbordo la laguna.

Después de eso recibió una segunda despensa en manos de la Cruz Roja, luego ya no supo más hasta que la semana pasada llegaron los de la Sedesol para hacer un censo e incluirlos en el programa Empleo Temporal de la Semarnat. Bertha comenzó a trabajar el lunes, limpiando viviendas afectadas por inundación, pero no les han dicho cuándo van a cobrar. No hay kit de limpieza, la Sedesol no se los ha entregado, y apenas les acaban de hacer la evaluación de los enseres domésticos.

“A mí lo único que se me dañó fue el refrigerador, pues como se nos metió el agua no lo alcancé a salvar, y sí le dije a Pedro Carrillo, que nos habían dicho que no iba a subir la laguna, pero nada más movió la cabeza de un lado a otro”.

Cada que llueve Erika Pecina y otras 19 familias se inundan, y lo peor quedan casi incomunicados pues en la calle principal el agua sube más de un metro.

Ellos se han manifestado por lo menos tres veces en la presidencia municipal, desde que comenzaron las lluvias, viven en la colonia Martín A. Martínez dentro de la mancha urbana del municipio de Altamira.

Las quejas son por la inundación que se hace sobre las calles Cuauhtémoc, Maclovio Herrera y Vega de Esteros.

Erika asegura que hace unas semanas le enviaron al que era director de Desarrollo Urbano, Ignacio Martínez, quien al ver la situación en la que estaban les dijo que no era su área y se retiró.

El problema lo originan dos fraccionamientos que fueron construidos a un costado de las colonias Martín A. Martínez, Lázaro Cárdenas y Los Presidentes, que además rellenaron, por lo que toda el agua que escurre cae en esos sectores, pero el relleno de lo que era un área verde provoca que el agua no desfogue en lo que antes era un dren pluvial, y el nivel suba hasta un metro.

Los afectados dicen estar cansados de vivir con esta problemática.