No tiene la culpa de su preferencia: Iglesia

Varios gays consideran que la homosexualidad es un pecado y recurren a confesarse por ese motivo señala el obispo.
Obispo de la Diócesis de Tampico, José Luis Dibildox Martínez.
Obispo de la Diócesis de Tampico, José Luis Dibildox Martínez. (Milenio)

Tampico

La Iglesia no excluye a los homosexuales, pues ellos no tienen la culpa de esa preferencia sexual, pero coincide con el matrimonio entre dos personas del mismo sexo, expresó el Obispo de la Diócesis de Tampico, José Luis Dibildox Martínez.

Explicó que ellos no tienen la culpa de su preferencia, ya que en la mayoría de los casos son personas que fueron dañadas de manera física, pero eso no es motivo para discriminarlos dejando en claro que este tipo tendencia no se debe a algún problema genético, pues expertos han comprobado que no existe tal gen.

“La Iglesia no los excluye porque regularmente son personas que sufrieron en su infancia, algunas veces se habla de problemas de violación, y por ese motivo tienen esa tendencia, pues ellos no tienen la culpa y no tenemos porque excluirlos, pero si hay que dejar aclarar, que psicólogos han comprobado que no existe el gen de la homosexualidad”.

Mencionó que incluso muchas personas con esta tendencia han acudido hacia él para confesarse, y los acepta, pues señala que “Dios acepta a todos si se arrepienten de sus pecados”, ya que considera que ser homosexual no es motivo de condenación.

“Hay algunos que se acercan a la Iglesia a confesarse, ser homosexual no es criterio de condenación, yo no creo que por el hecho de que una persona sea gay Dios la vaya a rechazar, Dios siempre está dispuesto a perdonarnos a todos si cometemos alguna falta, pero ellos pueden vivir plenamente y incluso su fe católica expresarla perfectamente, ellos no son culpables de esa tendencia”.

Reconoció que hay mucha gente que al ver a las personas homosexuales las discriminan, pero pide comprensión.

Sin embargo, dijo que lo único en lo que la Iglesia no está de acuerdo es en la nueva propuesta de familia que consiste en el matrimonio de dos personas del mismo sexo, pues explicó choca con el proyecto de Dios que viene escrito en la Biblia de la Iglesia Católica.

“Actualmente se está proponiendo como modelo de familia que pueda haber matrimonios entre dos hombres o dos mujeres y esto choca con la palabra de Dios porque el proyecto de Dios está muy claro en la sagrada escritura, ‘el hombre dejará en su Padre y a su Madre y se unirá a su mujer y serán los dos de una sola carne’; podemos decir que es lo natural porque el hombre y la mujer son diferentes y complementarios sexualmente, lo cual no pasa entre un matrimonio del mismo sexo”.

El obispo dio a conocer que prefiere que se le llame “sociedad en convivencia”, ya que pueden estar juntos y hacer su propio proyecto en lugar de llamarle “matrimonio”.

“A mí me gusta más lo de sociedad en convivencia que lo de matrimonio, porque lo del matrimonio choca con el proyecto de Dios, en cambio lo de sociedad que convivencia a mí me parece que no tiene ningún problema”.

Explicó que con este nuevo modelo familiar, han surgido diversas opiniones respecto a la adopción en parejas gays, pero mencionó que aquí hay que analizar lo que le conviene más al pequeño que se adopta, pues la sociedad consideró no está preparada para este tipo de propuesta y los niños pueden ser víctimas de bullying en la escuela.

“En el tema de adopción hay diferencias de opinión ¿cómo puede eso favorecer o afectar al niño en su formación y educación?, Porque en la escuela, los demás niños van a ver qué este niño tiene dos papas o dos mamás y eso se puede prestar que el niño sufra las consecuencias de esta situación. Nuestra sociedad aún no está preparada para afrontar esta realidad”.

Piensa que tal vez el incremento de esta tendencia en la sociedad se deba también a que muchos de los padres de familia trabajan, y descuidan a los niños, que están necesitados de amor de esa figura de padre o madre.