El capital, para crear una nueva sociedad

El pensador toca entre otros temas el de las Madres de la Plaza de Mayo en Argentina; los Sin Tierra en Brasil y de los zapatistas en el sureste mexicano.
Eugene Gogol abordó diversos temas relacionados con América Latina y la lucha por su emancipación.
Eugene Gogol abordó diversos temas relacionados con América Latina y la lucha por su emancipación. (jesús guerrero)

Tampico

No soy un filósofo formalmente -soy un activista-, pero guardo mucho interés en ello; en especial en la enseñanza de Raya Dunayevskaya”, dice Eugene Gogol, al referirse de quien fuera en su momento secretaria de León Trotsky durante su exilio en México (1937-38), y fundadora de la filosofia humanista-marxista, con quien estuvo trabajando muy de cerca y, por la que se ha dado a la tarea de tejer y extender los hilos de un marxismo revolucionario, humanista y emancipador.

El pensador estuvo el día de ayer por un único día en La Guarda, teatro de las sombras, donde dio una conferencia sobre “El humanismo de Marx y los movimientos sociales en América Latina”, rodeado de jóvenes en un escenario casi en las penumbras.

“Ella desarrolló la concepción del humanismo-marxista, y ésta en cierto sentido es mi filosofía, que es muy diferente del marxismo clásico; después de la Revolución Rusa del 17, y después de la muerte de Marx y de Lennin, siguió la expulsión de León Trotsky, y la consolidación de poder de Josef Stalin, y después de esto el pensamiento de Dunayeskaya se fue trasformando en lo opuesto a la Unión Soviética”, comentó en entrevista para MILENIO Tamaulipas el pensador norteamericano.

Dijo, en la opinión de ella, la URSS, ya era un estado de obreros, sino más bien, otro tipo de capitalismo; un capitalismo de estado. Fue tras los hechos que llegaron con la dictadura de Stalin, que Dunayeskaya desarrolla su filosofía del humanismo-marxista.

Siendo la primera traductora al inglés de algunos ensayos de los manuscritos económicos y filosóficos de 1844 de Karl Marx. Autora de Liberación femenina y Dialéctica de la revolución, y de una trilogía de la revolución compuesta por: Marxismo y Libertad; Filosofía y Revolución y, Rosa Luxemburgo, la liberación femenina y la filosofía marxista de la revolución.

“Fui uno de sus secretarios, y ahora he iniciado hace unos años el estudio de unas teorías sobre América Latina, con mucho interés en sus movimientos sociales, por lo que en los últimos cinco años he vivido en la ciudad de México.”, comenta mientras esas hendiduras que son sus ojos, buscaban las palabras apropiadas para darse a entender, disculpándose por un español deficiente.

Su interés va, por ejemplo, hasta los temas que se tocan hoy día, sobre la relación de los movimientos sociales desde abajo en la América Latina, que pueden abarcar grupos como el de los zapatistas, al de los maestros y las madres de la Plaza de Mayo en Argentina, entre otros, en el desarrollo de una teoría actual emancipadora.

“Qué es la relación de todo esto que se está gestando, con el desarrollo de una filosofía emancipadora, coherente con nuestra realidad; y la necesidad de observar la función de los movimientos en rebelión”, dijo.

Eugene Gogol, al igual que Raya Dunayevskaya estuvo participando en las luchas sociales y de clase de su tiempo: la lucha y las rebeliones de los negros por los derechos civiles; los levantamientos obreros; estuvo en París en 68 en las protestas de los estudiantes.

Ahora desde hace cinco años, ha estado en México, como buscando esa serie de brotes en la América Latina, que según sus propias palabras, evidencian lo que a todas luces puede pronosticar un desmoronamiento del insostenible sistema capitalista.

Gogol cree que lo más sano hoy por hoy, es que surja un cambio social fundamental, en el cual la gente pueda desde abajo, tener control de su entorno a través del trabajo comunitario, en donde intervenga toda la gente en la toma de decisiones.

“Una cosa que es muy interesante para mí, es el movimiento de los zapatistas, su lucha por la autonomía en Chiapas, que forma parte de un cambio social que se antoja necesario, pues se trata de la región más pobre, con mayores dificultades, la gente indígena decidiera tener la construcción de un tipo de gobierno, salud, educación alternativa, entonces se trata de una lucha por la autonomía”, subraya.

Aunque reconoce que este tampoco es el fin último, pues no se puede tener la construcción de una nueva sociedad completamente, que esté en manos de un grupo de comunidades de un estado, tratándose de una transformación más amplia.

Sin embargo, no por ellos estos movimientos en toda la América Latina, dejan de ser de lo más importantes en términos de protesta, para poner un alto que dice, basta de neoliberalismo, explica.

“Es necesario tener precaución, pues solamente nacionalización no representa la solución; la construcción del socialismo es mucho más que esto, es seguramente necesario empezar con la manera en que se entiende el concepto de trabajo”, asegurando se trata de un tema muy complejo en países poderosos como los Estados Unidos de América y peor en los países del llamado Tercer Mundo.