Xantolo, celebración Huasteca

Lejos que el Halloween lo influya; surgen parangones en estos diablos y calaveras que piden “chichiliques” por casas de la huasteca que lo diluyen.
En Ciudad Valles y lugares circunvecinos la celebración es de las más arraigadas dentro de la Huasteca al igual que en el norte veracruzano.
En Ciudad Valles y lugares circunvecinos la celebración es de las más arraigadas dentro de la Huasteca al igual que en el norte veracruzano. (imelda torres)

Ciudad Valles

Ella se merece un diez, decía el profesor Ricardo Carmona, señalando a la niña vestida de viejita que encabezaba la comparsa de la Primaria Narciso Mendoza de la colonia 20 de Noviembre; su algarabía contagiaba y era emocionante ver a sus compañeritos personificando a más “huehues”, al diablo, la catrina, el vaquero. A Jesús Arturo, de tercero “B”, no le importó ponerse una falda, blusa y zapatos de su hermanita y dijo que no le daba vergüenza.

Se trata del desfile y concurso de comparsas infantiles organizado por el ayuntamiento de Ciudad Valles. A unos pasos de la plaza principal donde se realizaron los festejos tradicionales; la catrina de Marilyn Monroe, de Selena, el de la mujer que prostituía a jovencitas que finalmente le quitaron la vida y hasta la elaborada con periódicos como un “tributo a las víctimas de la inseguridad” formaban parte del Museo de la Catrina.

En la zona de los mercados, desde una semana atrás el olor a flor de cempasúchil, limonaria y copal era su característica. Elaborar el arco y poner ofrendas a los fallecidos genera un gasto de hasta mil pesos, dijo Basilio Ocejo Martínez, representante de la organización “Tianguistas y Comerciantes Ambulantes de la Zona Indígena”, quien dijo que esta vez escaseó un poco la flor en la región y que la mayoría se trajo de otros municipios o entidades como Hidalgo o Puebla.

“Algunos tienen la capacidad de hacer un arco grande y otros no, pero creo que la mayoría trata de conservar la tradición”, refirió el líder comerciante.

Lo que sí fue obvio, es que en muchos hogares se puso “a dieta” a los difuntos, porque no les pudieron surtir las ofrendas en sus altares ante la falta de dinero.

Algunos tuvieron la oportunidad de volver a ver al Indio Facundo, al Negro Marcelino, a Cantinflas y La Vieja Bola durante los recorridos del Turibús. Durante elviaje de casi una hora, Consuelo Elizalde y Esther Martínez, de la dirección de Turismo, fueron narrando a través de ocurrentesversos de calaveras la historia en vida de estos personajes populares de la ciudad que ya están en el otro mundo, así como de funcionarios y otras figuras conocidas que siguen con nosotros.

Es la celebración a los muertos en la Puerta Grande de la Huasteca Potosina, Ciudad Valles; pero el festejo se vive más en los municipios del interior de esta región como San Vicente, Tamazunchale, San Martín Chalchicuautla, Tanquián, Tampamolón, Xilitla, Matlapa y Tampacán.

Xantolo para las etnias Náhuatl - establecidas más en la Huasteca Sur-, y Santoro o Sancta Sanctorum para los Tenek, el festejo a los muertos es el más significativo para sus pobladores.

Para los primeros, empieza desde el 25 de octubre con la elaboración del altar y para los Tének, el Santoro o Santorum el 30 de septiembre y termina el 30 de Noviembre con el depósito de arcos en un lugar específico y el ritual es acompañado de danzas y música característica de la fecha a través de los tradicionales tríos de huapangos.