Faltan 14 mdp para reparar 65 hundimientos

Debido a las fallas en calles de Altamira tras lluvias, la Comapa en el municipio requiere de recursos del Fonden a falta de presupuesto.
Comapa no tiene el recurso para hacer reparaciones en sus líneas.
Comapa no tiene el recurso para hacer reparaciones en sus líneas. (Yazmin Sanchez)

Altamira

Las lluvias dejaron en el municipio de Altamira 85 hundimientos en calles, de los cuales 20 ya fueron reparados, sin embargo se necesitan 14 millones para reparar los otros 65 y Comapa advierte que ya no tiene presupuesto, por lo que están solicitando el apoyo del Fonden para poder terminar con el problema que les ha provocado el mismo número de fugas de aguas negras.

El gerente de la Comapa, Eduardo Morris Delgado, admitió que el problema se presenta en todo el municipio de Altamira, sin embargo se intensifica en colonias como Adolfo López Mateos, Ampliación Emilio Portes Gil y Batería 7, algunos en pavimentos y otros en terracería, pero todos necesitan cambio de tubería.

“Los hundimientos se presentaron por las lluvias y son en todas las colonias hay, en la ampliación López Mateos, Ampliación Portes Gil, Batería Siete, tengo por todos lados, unos en pavimento y otros en tierra”.

Indicó que atender cada una de los hundimientos representa un gasto de hasta un millón de pesos en algunos casos, pues depende de cantidad de tubería que tienen que cambiar, sin embargo en este momento pudieron atender 20 hundimientos, pero hacen falta resolver 65 y no hay dinero para poder hacerlo.

En promedio la Comapa Altamira necesita unos 14 millones de pesos para poder cambiar las tuberías y cerrar la obra, pues el caso de las calles pavimentadas son las que representan un costo más caro, pues hay que echar concreto y el municipio de ya no está apoyando.

“Estamos tratando de meter las obras al Fonden, son cerca de los 14 millones de pesos, por cada hundimiento el costo depende a veces se cambia un tubo, pero puede costar hasta un millón por cada obras, primero que nada nos ocasiona la molestia de la gente, la cuestión es dinero y tenemos que gestionarlo para poderlo conseguir, a nadie le gusta tener fugas de aguas negras”.

Indicó que con el agua de lluvia el pavimento o la tierra se reblandecen, y las tuberías se caen y la tierra que se desprende, cae al equipamiento y se hace un taponamiento en la línea, que desencadena que las aguas residuales comiencen a brotar aguas arriba en los pozos de visita.

“Lo que pasa es que el pavimento o la tierra se reblandecen, la tubería se cae y cae tierra donde va la tubería y se hace un taponamiento que hace que aguas arriba comiencen a brotar en los pozos de visita”, expuso el funcionario.