Ex síndico: es histórico que no se haya heredado deuda

Luego de que hace tres años la pasada administración recibió alrededor de 35 millones de pesos de pasivo.
En 2011 el municipio mantense pasó por una crisis en la cual sus finanzas estuvieron quebradas.
En 2011 el municipio mantense pasó por una crisis en la cual sus finanzas estuvieron quebradas. (redacción)

Cd. Mante

El 1 de enero del 2011 se dio a conocer que en El Mante, sucedió lo mismo que en muchos otros municipios del Estado: Las finanzas estaban quebradas.

En ese entonces, el nuevo alcalde Humberto Flores Dewey se topó con que había ganado “la rifa del tigre” al recibir un municipio endeudado con más de 25 millones de pesos (el equivalente al 30 % del presupuesto de ingresos de un año en ese entonces), rezagado en lo económico, con pocas acciones en obra ya que la mayoría eran obras solo “bonitas” pero inservibles e inútiles y oportunidades limitadas para avanzar en estos rubros.

El panorama que parecía malo, se fue empeorando cuando las obras emblemáticas del pasado gobierno –incluido el estatal- se fueron cayendo a pedazos literalmente, debido a la mala calidad con la que fueron hechas.

El Puente de Nueva Apolonia en la zona rural que con la primera avenida de agua se derrumbó, el Centro de Rehabilitación Integral que cuando quiso inaugurarse se dieron cuenta que pisos y techos estaban en mal estado, calles recién pavimentadas con incontables baches, documentos que no aparecían, más de la mitad de los camiones de basura inservibles y una carga burocrática excesiva heredada por Héctor López, hacían el panorama aun peor.

Entonces se veía que no había ni por donde entrarle a un desorden en todos los aspectos y a los 35 millones de pesos por deudas, había que abonarle otra cantidad al menos similar invertida, pero que no funcionaba.

Y había más: Una empresa tequilera a la que se entregó millones para funcionar y que jamás entró en funciones, era solo una parte de lo mucho que se había derrochado, para nada.

Dos años nueve meses después, El Mante pasó de estar “quebrado” a deber menos, trabajar más y aunque los avances no son los deseados, se está mejor que antes, un ejemplo de ello fue lo informado en la última sesión de cabildo del pasado ayuntamiento, en donde se dio cuenta del avance en el pago de los pasivos de administraciones anteriores, al restarle casi 16 millones de pesos a la deuda que Héctor López le dejó a Humberto Flores.

Además se informó también que la administración que recién término no le heredó deuda con proveedores a la que acaba de iniciar.

El ahora ex síndico Carlos Sánchez Vega asegura que esto es una muestra de que durante la administración de Humberto Flores se trabajó con honestidad, con transparencia y con austeridad, tal como se anunció desde el primer minuto del gobierno del ahora ex alcalde.

Señaló como histórico el hecho de que no hayan heredado ni un solo peso de deuda con proveedores durante todo el 2013 y los dos años anteriores, pues se fue pagando puntualmente todo lo que se iba consumiendo, precisamente para no afectar más las ya de por sí lesionadas finanzas del Mante.

“Desde un principio se nos dijo que no había recursos que íbamos a trabajar con austeridad y todos los que trabajamos en la administración así lo entendimos, la instrucción del alcalde era hacer más con menos y eso fue lo que pasó se logró trabajar sin gastar de más a comparación con administraciones anteriores, se cuidó el recurso que teníamos y salimos adelante, se trabajó bien”.

Calificó como muestra clara del orden financiero y administrativo el hecho de que en el primer minuto del nuevo gobierno todo con lo que se contaba, estaba a disposición de la nueva administración y funcionando.

“Desde los camiones de basura hasta el equipo que había en oficinas administrativas estaba ahí, las computadoras, las sillas, escritorios, todo en orden como nos instruyó entonces Humberto Flores, la infraestructura en condiciones y en general, una administración funcionando”.

Carlos Sánchez, asegura que como Humberto Flores lo dijo, al final de su gobierno dejó un Mante con orden administrativo, financiero y hasta político, en el que se reconstruyó lo que estaba derrumbado o quizá más dañado producto de un mal gobierno entre 2008 y 2011: La confianza de la gente en su gobierno.