Caro Quintero puso gente para que no me mataran: “La Quina”

El ex líder petrolero expuso que intentaron asesinarlo en cinco ocasiones; recurrió a los medios para tener un acercamiento con el gobernador de Tamaulipas, Egidio Torre Cantú.
Joaquín Hernández Galicia "La Quina"
Joaquín Hernández Galicia "La Quina" (Especial)
Caro Quintero me protegió: "La Quina" (Milenio Digital)

Tampico

El ex líder petrolero Joaquín Hernández Galicia "La Quina" declaró el pasado 1 de octubre que gracias al capo Caro Quintero, logró sobrevivir los nueve años que estuvo en el Reclusorio Oriente de la Ciudad de México, después de que el ex presidente Carlos Salina de Gortari ordenara su captura.

A bordo de una camioneta y en compañía de su hijo Joaquín Hernández Correa, el ex líder del Sindicato Petrolero aseguró ante los medios de comunicación locales, que en prisión tuvo gente que se preocupó por mantenerlo con vida.

"Salí de la cárcel tras nueve años preso y luego desterrado durante dos años y medio con cinco intentos de asesinato ¿Quién creen que me salvó de los asesinatos? Los narcos, no dejaron que me mataran. Caro Quintero, que hoy está saliendo, puso gente de él para que no me mataran, gracias a él vivo", declaró el recién fallecido personaje e ícono del sindicalismo nacional.

Un reportero de la fuente de Tampico cuestionó a Hernández Galicia: ¿Usted fue aliado de los narcos?, e inmediatamente respondió su hijo con un fuerte "NO", anticipándose a la respuesta que daría su padre.

"Estoy diciendo que no dejaron que me mataran no sea pendejo para hablar... ¿qué es eso? estoy diciendo que gracias a ellos no me mató el gobierno", enfatizó "La Quina".

Hay que señalar que el ex líder petrolero buscó a los medios de comunicación para que le ayudaran a tener acercamientos con el gobernador de Tamaulipas, Egidio Torre Cantú, con el objetivo de recuperar los 3 mil millones de pesos de un fideicomiso que declaró le tienen congelados los bancos.

"La Quina" tenía la intensión de recuperar el recurso porque dijo que había muchos pobres en México y sentía la responsabilidad de ayudarlos, ya que los políticos actuales solamente pensaban en enriquecerse a ellos mismos.

"En 30 años no hubo pobreza en México conmigo" enfatizó quien durante nueve años estuvo en prisión y exiliado en Cuernavaca, cuando él radicaba en Ciudad Madero.

También habló de las reformas de Enrique Peña Nieto y a su manera habitual, desenfadada y fuerte a la vez, dijo "Las veo mal. No veo bien la Reforma Energética ni las otras tampoco".