Buscan trabajo aunque sea de asesor de ventas

A pesar de sus capacidades diferentes, cientos de asistentes acuden con la esperanza de poder encontrar sustento.
Solo desean salir adelante en la vida.
Solo desean salir adelante en la vida. (YAZMÍN SÁNCHEZ)

Tamaulipas

Con 200 vacantes inició la primera feria del empleo en su tipo en Tamaulipas dirigida a personas con discapacidad y adultos mayores en el sur del estado; Llegaron poco más de 273 personas de 13 mil discapacitados en la zona sur.

Señores, señoras y jóvenes, de Tampico, Madero y Altamira, se dan cita en el salón Verde de la urbe industrial, donde 30 empresas ofertan puestos en su mayoría del sector comercio, con vacantes para asesor de ventas, promotor de ventas, guardias de seguridad, cajero, auxiliar administrativo, auxiliar contable, empleado de piso y electricista, entre otros.

Algunos llevan años, otros meses, quizá también días, con la esperanza y la ilusión de encontrar ese trabajo con el que puedan sentirse productivos.

En la actualidad una de cada siete personas en México cuenta con una discapacidad, gente que tiene un gran potencial y que sólo busca una oportunidad.

Sin embargo, jubilados y tener más de 60 años, hoy, dejó de ser un impedimento para que hombres y mujeres dejen de ser productivos para la sociedad, pues dicen que el aprovechar esa experiencia en diferentes tipos de actividades genera un mayor apoyo para el crecimiento de las empresas.

Para Miguel Hernández, foros como este, donde varias empresas ofertan ese trabajo que les permita demostrar de qué es capaz, son una puerta de luz que se abre como descanso a esa búsqueda del día a día.

Años de trabajo en la venta de bienes raíces, grandes esfuerzos para salir adelante y tener a su familia unida, se coartan por una enfermedad.

A los 64 años, la situación física y mental ha cambiado la forma de ver la vida de Miguel, quien perdió la pierna izquierda hace tres años en un accidente en carretera.

Las necesidades diarias de cinco personas que dependen de él, lo ponen entre la espada y pared ante la decisión de hacer lo bueno o lo malo.

Caminando siempre con la cara hacia el suelo y mostrándose resignado a vivir de esta forma, llegó a la feria del empleo.

Con estudios de Administración y Contabilidad, además del manejo de idiomas como el inglés y francés, disminuyen la ilusión de ser contratado esta vez, al ver que ante de él, 200 personas pasarán por la misma oportunidad.

Es el mayor de tres hijos, con un espíritu emprendedor y muchas ganas de superarse, pero con una discapacidad que limita su desarrollo ante la sociedad, pertenecer a la tercera edad.

Con escasas palabras, pero con un gran sueño que se reflejaba en sus ojos, Miguel, platicó a Milenio, que hoy sólo lo que busca es la última oportunidad, algo que le permita continuar con todo lo que aprendió en su vida.

“Durante este tiempo me he dedicado a vender dulces y cacahuates, en las primarias, en lugares a donde voy, con mi familia; de algo tenía que sacar para comer…”