México, sede de la cumbre mundial contra el cáncer

Contará con 300 participantes de 60 países, quienes pactarán acuerdos para reducir 25% las muertes por neoplasias malignas para el año 2025.
El encuentro se dio a conocer por directivos del Incan.
El encuentro se dio a conocer por directivos del Incan. (Ariana Pérez)

México

El Ángel de la Independencia y los edificios de Paseo de la Reforma se iluminarán de naranja este domingo para marcar el arranque de la Cumbre Mundial de Líderes contra el Cáncer (WCLS, por su sigla en inglés), que se llevará a cabo en México con la presencia de 300 participantes de 60 países, quienes pactarán acuerdos y soluciones de políticas públicas para reducir 25 por ciento las muertes por neoplasias malignas en el año 2025, como lo estableció la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Luego de que el gobernante de CdMx, Miguel Ángel Macera, inaugure la cumbre con la iluminación de monumentos y edificios, el representativo de la Unión Internacional contra el Cáncer (UIC) y los participantes internacionales y nacionales darán a conocer esta iniciativa pionera C/Can 2025: Desafío de Ciudades contra el Cáncer, dirigida a reducir el número de casos y de muertes en el mundo, detalló el director general del Instituto Nacional de Cancerología (Incan), Abelardo Meneses, en el Taller Internacional para el Periodismo Científico: Investigación del Cáncer en los Medios.

Esta es la primera vez en  la historia que un país latinoamericano es elegido para ser sede de la Cumbre Mundial de Líderes contra el Cáncer que organiza y patrocina, cada año, la UIC en colaboración con la Agencia Internacional de Investigación del Cáncer y con la Agencia Internacional de Energía Atómica.

En las reuniones —que se llevarán a cabo a partir del lunes y que concluirán  el miércoles— expertos de los principales centros oncológico del mundo así como activistas reconocidas como la reina Letizia, de España, y la princesa Dina Mired, de Jordania, jefes de Estado, representantes de la industria farmacéutica, del Poder Legislativo y de la sociedad civil definirán las estrategias esenciales de política pública para lograr esa meta establecida por la OMS para disminuir la mortalidad por cáncer.

La iniciativa, precisó Meneses, es una nueva oportunidad para evitar que el mal siga siendo una de las principales causas de muerte en el mundo.

PROYECTO EN HERMOSILLO

El Incan, en este caso, propondrá que el modelo se lleve a cabo en Hermosillo y sea en Sonora donde se reflejen cambios esenciales en los estilos de vida: que se hagan más rigurosas las leyes antitabaco en lugares públicos y cerrados, que se generen espacios para hacer ejercicio y de movilidad segura a pie.

“Elegimos Hermosillo porque cumple con las características establecida por la UIC de contar con alrededor de 1 millón de habitantes y porque no habrá procesos de elecciones que interrumpan la continuidad de este proyecto, sujeto a ser observado y vigilado por parte de la sociedad civil.

“Cuenta, además, con infraestructura, con un centro oncológico de excelencia, con personal certificado adscrito a la secretaria de salud estatal, IMSS, Issste, Pemex, Sedena y Marina, incluidos hospitales privados, para hacer un adecuado diagnóstico y seguimiento de los pacientes a través de acercarle tratamientos eficaces”, detalló Meneses.

Si bien, reconoció, resultará complicado reducir en 25 por ciento la mortalidad en el país, dentro de ocho años —se calcula que hay 80 mil decesos anuales—, la posibilidad de trabajar en una ciudad del país con este modelo permitirá revertir las cifras alarmantes de nuevos casos y de muerte prematura por diferentes neoplasias malignas.

“La idea es que este modelo se pueda extrapolar a otras entidades del país”, dijo Meneses tras aclarar que el éxito de este tipo de políticas públicas se observarán dentro de 20 a 30 años.

Pero lo importante, abundó, es arrancar ya este proyecto en Hermosillo, ciudad que tendrá la asesoría del Incan y de la UIC por dos años para modificar muchos de los factores de riesgo.

El modelo apoyado, además por el Banco Mundial, también abarca lograr que los pacientes con cáncer tengan acceso a terapias efectivas y oportunas, que cuenten con tratamientos paliativos para erradicar el dolor crónico y que el superviviente de cáncer sea rehabilitado e insertado a la sociedad.

Los proyectos para Hermosillo, aseveró, se definirán en esta cumbre y partirán de modelos exitosos, por ejemplo, el de Nueva Zelanda, donde se optó por promover políticas públicas de estilos de vida saludable, “en todos los lugares donde se consume comida se privilegia las verduras, frutas y algunos cereales; las porciones de alimentos altamente calóricos son pequeñas.

 “El beneficio ha sido mayúsculo porque no solo han combatido la obesidad, causante de cáncer, sino también disminuir las enfermedades cardiovasculares”, acotó. Pero además favoreció la actividad física: los niños y adultos usan bicicleta para trasladarse a la escuela y al trabajo. No usan trasporte porque es caro.

Con la cumbre también se va a definir el Plan Nacional de Prevención y Control del Cáncer, subrayó su coordinador, Alejandro Mohar. Uno de los temas prioritarios es seguir con el Registro Nacional de Cáncer en Base Poblacional, mismo que arrancó con el apoyo de su patronato, en Mérida, Yucatán.