¿Pasas mucho tiempo en la oficina? Ojo con tu salud

Un nuevo estudio, publicado en el European Heart Journal, asegura que trabajar jornadas muy largas puede aumentar el riesgo de padecer fibrilación auricular. 
Si pasas muchas horas en la oficina, procura acudir al médico pues podrías padecer esta enfermedad.
Si pasas muchas horas en la oficina, procura acudir al médico pues podrías padecer esta enfermedad. (Especial)

Ciudad de México

Si tu rutina es sedentaria y estás acostumbrado a pasar muchas horas en la oficina, por petición de tu jefe o simple decisión propia, pon mucho ojo en tu salud, ya que puede aparecer la “fibrilación auricular”.

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Este problema puede surgir incluso si nunca has tenido problemas cardiacos, los investigadores descubrieron que quienes trabajaron 55 o más horas a la semana fueron 42 por ciento más propensos a ser diagnosticados con fibrilación auricular.

Además, nueve de cada 10 casos detectados, se produjeron en personas sin problemas cardiacos preexistentes o existentes, lo que sugiere que el riesgo adicional de padecer la enfermedad se debe a las largas horas de trabajo.

Pero ¿qué es la fibrilación auricular? También conocida como un latido cardíaco irregular, ocurre cuando las dos cámaras superiores del corazón laten sin sincronizarse con las dos cámaras inferiores, o los ventrículos, del corazón, los latidos irregulares pueden provocar la acumulación de sangre, formando coágulos que pueden provocar un derrame cerebral. Si no se controla, también puede debilitar el corazón y provocar insuficiencia cardíaca.

Algunas personas con fibrilación auricular, a menudo refieren que no tienen ningún síntoma, pero quienes sí presentan síntomas, regularmente reportan sentir el corazón acelerado, sentirse débiles, fatigados, mareados o con falta de aliento.

Los investigadores no están seguros de cómo es que las jornadas de trabajo excesivamente largas contribuyen al padecimiento, pero creen que las largas horas de trabajo pueden afectar el sistema nervioso autónomo.

También es posible que las personas que trabajan largas jornadas tienden a presentar más factores de riesgo tradicionales: obesidad, tabaquismo, sedentarismo y mayor consumo de alcohol. 


CR