En Culiacán, cuidados intensivos para bebés de Los Mochis

Autoridades sanitarias explican las medidas preventivas, tras recalcar que no hubo mala práctica hospitalaria en el fallecimiento de ocho prematuros.
Julio Sánchez y Tépoz, titular de la Cofepris, y José Narro robles, secretario de Salud.
Julio Sánchez y Tépoz, titular de la Cofepris, y José Narro robles, secretario de Salud. (Héctor Tellez)

México

Tras el fallecimiento de ocho bebés prematuros en el Hospital General de Los Mochis, Sinaloa, la unidad de cuidados intensivos neonatales se remodelará como medida preventiva y volverá a abrir en agosto; mientras, los bebés prematuros que requieran ese tipo de atención serán transferidos al hospital pediátrico de Culiacán, que se encuentra en perfectas condiciones, informó ayer José Narro Robles, secretario de Salud, al dar a conocer datos actualizados de los casos de los ocho bebés que murieron en ese hospital.

Al respecto, Julio Sánchez y Tépoz, titular de la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris), recalcó que las actas de inspección efectuadas al hospital reportan que, de los bebés que fallecieron, cuatro murieron por prematurez extrema; otros tres, por infecciones adquiridas fuera del hospital, y el recién nacido que dio positivo a la bacteria kebsiella, “presente en muchos hospitales”, por su frágil estado de salud y no por la infección nosocomial.

Sánchez y Tépoz subrayó que no hubo mala práctica hospitalaria y que la Cofepris llegó a la conclusión de que la unidad de cuidados intensivos nada tuvo que ver con los decesos de los recién nacidos entre el 13 y el 22 de julio, después de que un equipo “altamente especializado” revisó sus expedientes y verificó calidad del agua, preparación de alimentos, limpieza, prácticas de lavado de manos del personal y abasto de medicamentos e insumos.

Análisis y recomendaciones

El titular de la Cofepris resaltó que, de acuerdo con las verificaciones, pueden asegurar que cuatro de los bebés murieron por prematurez extrema, es decir, tenían bajo peso y muy pocas semanas de gestación.

Los cuatro restantes, abundó, presentaron sepsis (infección): dos de ellos la contrajeron vía uterina, uno fuera del hospital (la familia lo sacó) y el que contrajo kebsiella en la instalación falleció “no por la bacteria”, sino por las condiciones físicas adversas con las que nació.

“No hubo datos de que una bacteria, como se mencionó en algunos medios de comunicación, haya sido la causa de la muerte de estos ocho menores”, aseveró Sánchez y Tépoz acompañado del secretario de Salud, José Narro Robles.

Sin embargo, reconoció el funcionario, se optó por remodelar la unidad de cuidados intensivos y se emitieron en las dos actas de verificación diversas recomendaciones que el hospital debe acatar a través de programas de mejoras.

“Una corresponde al área de neonatologia y la otra es para el Hospital General. Las condiciones sanitarias están ya diagnosticadas y evaluadas, hay algunos puntos que corregir que tiene que ver, sin duda, con condiciones sanitarias en general, vinculadas con insumos para la salud como medicamentos, refrigeradores, la custodia de fármacos y de todos los insumos al interior, con la infraestructura disponible”.

Las actas de verificación que contienen dichas sugerencias, aclaró, se presentaron a las autoridades sanitarias de la entidad y la Cofepris dará seguimiento hasta que se lleven a cabo.

Apoyo federal

José Narro comentó que la Federación dará apoyo al gobierno de Sinaloa para que realice dichas mejoras, incluyendo remodelación y abasto de medicamentos.

“Me presentaron una solicitud de equipo médico para la unidad y para el conjunto del hospital, iremos dando satisfacción dentro de las posibilidades, porque también tengo que ser muy claro, la Federación ha cumplido con el envío puntual de todos los recursos, estamos hablando de 14 mil millones de pesos de 2013 a 2016”, comentó.

El funcionario refirió que el Hospital General de Los Mochis ofrece atención a más de medio millón de personas, no solo de la entidad sino de comunidades aledañas, por lo que “podemos dar certeza a esa población de que hay condiciones para que reciban atención adecuada”.

Narro Robles concluyó que las infecciones nosocomiales son una preocupación que se debe combatir en todos los hospitales del mundo, pero no se puede olvidar que en las unidades de cuidados intensivos se encuentran los pacientes más graves y esa condición incrementa los riesgos de contraer infecciones e, incluso, de fallecer.