Probarán nueva terapia en pacientes con tumor cervical y falla renal

El Incan iniciará un protocolo de investigación que puede triplicar la sobrevida de mujeres con cáncer cervicouterino avanzado y deterioro renal.
Lucely del Carmen Cetina Pérez, oncóloga e investigadora en ciencias médicas del Incan.
Lucely del Carmen Cetina Pérez, oncóloga e investigadora en ciencias médicas del Incan. (Blanca Valadez)

Cancún

El Instituto Nacional de Cancerología (Incan) arrancará un protocolo de investigación dirigido a probar una nueva alternativa terapéutica que puede triplicar la sobrevida de mujeres que padecen cáncer cervicouterino avanzado y además tienen deterioro renal.

Lucely del Carmen Cetina Pérez, oncóloga e investigadora en ciencias médicas de dicho instituto, detalló que el protocolo que encabeza llamado “Ensayo clínico en fase II en pacientes con cáncer cervicouterino en etapas clínica localmente avanzadas y con deterioro renal” resulta original e innovador en el mundo dado a que se carece de tratamiento alguno para atender a las mujeres que tienen ese cuadro clínico, las cuales actualmente tienen una esperanza de vida de entre cuatro y seis meses.

Las estadísticas oficiales señalan que anualmente se diagnostican alrededor de 14 mil casos de cáncer cervicouterino, el cual causa alrededor de 5 mil muertes en el mismo lapso. Se calcula que casi una tercera parte de las mujeres que padecen ese tipo de tumor lo tienen en etapa muy avanzada y con falla en sus riñones, lo que propicia que no sean candidatas a recibir quimioterapia.

Uropatía obstructiva

Cetina Pérez, que también es profesora de posgrado en la UNAM, detalló que la combinación de las dos patologías, que suele presentarse en pacientes cuyas edades varían entre los 20 y 70 años, se presenta porque el tumor por sí mismo produce una obstrucción en el uréter.

“Las pacientes del Incan con cáncer cervicouterino en 80 por ciento de los casos llegan en etapa avanzadas, y algunas ya presentan esa uropatía obstructiva, es decir, tienen bloqueados el uréter (conducto que transporta la orina desde los riñones hasta la vejiga) al grado de que ese líquido se acumula en uno o en ambos riñones”.

Los riñones crecen y se hinchan (síndrome conocido como hidronefrosis), por lo que dejan de funcionar. “Son mujeres que no pueden orinar, tienen sangrado trasvaginal, sufren de constantes infecciones en vías urinarias y extremo dolor, además de que huelen mal; muchas requieren de diálisis o hemodiálisis”, detalló la experta.

Ante ese panorama, opinó la experta, “resulta esencial este tipo de protocolos de investigación de iniciativa propia para desarrollar la primera terapia en el mundo dirigida a este sector de pacientes abandonadas y que carecen de tratamientos que eleven su calidad de vida”.

Los estudios preclínicos fase uno, que ya fueron efectuados, han demostrado que es posible elevar dos o hasta tres veces la supervivencia de dichas mujeres y mantenerlas libres de la enfermedad, aseguró Cetina Pérez.

Para la segunda fase de la investigación, abundó, eligieron a 40 candidatas a las que se les otorgará quimioterapia, radioterapia concomitante y el nuevo medicamento llamado Gemzar, que interfiere en el crecimiento y propagación de las células cancerosas en el cuerpo.

“Queremos comprobar si es posible revertir esa supervivencia baja y llevarla al doble o al triple, con la peculiaridad de que estarán libres de progresión de dichas enfermedades”, aseveró la especialista.

El protocolo arrancará una vez que la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris) concluya con los trámites administrativos y regulatorios.

“Esperamos que sea pronto debido a que no hay nada en el mundo que sirva como tratamiento para este grupo de mujeres con cáncer y falla renal”, destacó la especialista tras referir que la investigación tiene un costo de 5 millones de pesos que se juntaron con aportaciones del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología, el Incan y el propio bolsillo de la experta.

Problema en México

“En Europa y en Estados Unidos casi no hay casos de mujeres que tengan las dos patologías, por eso es un proyecto mexicano innovador, original, que considero debe de ser apoyado para poderse efectuar y que continúe, porque la conclusión robusta la tendremos cuando lleguemos a la fase tres de la investigación”, explicó Cetina Pérez.

De acuerdo con la investigadora, los resultados se tendrán en un año y medio, además de que serán reveladores para la ciencia médica internacional.

En México el cáncer cervicouterino es la segunda causa de muerte y es la nación que tiene la tasa más alta de mortalidad por este tipo de neoplasia, en comparación a los países miembros de la OCDE.

La incidencia se calcula en 23 casos por cada 100 mil mujeres y las que tienen entre 50 y 59 años son el grupo con el mayor porcentaje de diagnósticos registrados, según cifras de 2014.

El cáncer cervicouterino está relacionado con la infección del virus del papiloma humano (VPH), una condición que podría prevenirse mediante la vacunación, visitas ginecológicas periódicas y el papanicolau.

La infección causada por el VPH es la enfermedad de transmisión sexual más común, pues se estima que en la actualidad hay cerca de 660 millones de personas infectadas con alguno de los tipos de este virus.

De acuerdo con la Organización Panamericana de la Salud, en 2012 83 mil mujeres fueron diagnosticadas y 36 mil fallecieron en el continente. Si se mantiene esta tendencia, para 2030 el número de muertes por este tipo de carcinoma aumentará 45 por ciento.

Estadísticas

Entre los datos epidemiológicos oficiales sobre cáncer cervicouterino en México destaca que

13,960

casos de esa neoplasia se registran anualmente

30%

se encuentra en etapa avanzada y con falla renal