Hace falta certificar hospitales para atender cáncer de ovario

El Seguro Popular cubre el subtipo epitelial del tumor desde el 1 de abril.
Dolores Gallardo, especialista del Incan, explica características del tumor.
Dolores Gallardo, especialista del Incan, explica características del tumor. (Nelly Salas)

México

Es un avance importante que se haya logrado la cobertura total de los subtipos de cáncer de ovario (germinal y epitelial) en el Seguro Popular (SP), pero para que funcione falta certificar más hospitales a fin de garantizar el acceso efectivo a atención y tratamiento oportunos, aseguró la Asociación Mexicana de Lucha contra el Cáncer (AMLC).

Mayra Galindo, presidenta de dicha asociación, precisó que con la cobertura total de esos tumores a partir del 1 de abril —antes solo se consideraba el subtipo germinal, cuya prevalencia es de 5 por ciento—, se da certeza a 29.1 millones de mujeres afiliadas al SP de que accederán a la atención y tratamiento gratuitos en caso de requerirlo.

Sin embargo, explicó Galindo, en el país solo hay 16 hospitales y centros de atención oncológica certificados, los cuales se localizan en 14 entidades del país, para atender con los recursos del Fondo de Gastos Catastróficos a la población afectada por esa neoplasia, de la cual se diagnostican 3 mil 900 casos al año.

En 2017 se espera, según el calendario de la Dirección General de Calidad y Educación en Salud, la acreditación de otros 11 hospitales en nueve entidades, que son Michoacán, Nayarit, Veracruz, Baja California, Oaxaca, Jalisco, Hidalgo, Guanajuato y Ciudad de México.

La certificación resulta esencial para luchar contra ese padecimiento que, en apariencia, es menos prevalente, pero se carece de datos exactos porque es asintomático en sus primeras etapas.

“Invitamos a la Secretaría de Salud federal, a las estatales y al SP para que continúen este importante esfuerzo, acreditando y firmando convenios con más hospitales en el país. Hacemos un llamado a las pacientes con cáncer de ovario para que acudan a cualquiera de los otros hospitales acreditados para recibir la atención y tratamiento necesarios”, subrayó Galindo.

Dolores Gallardo, titular del Programa de Ovario del Instituto Nacional de Cancerología (Incan), indicó que el cáncer cérvico-uterino y de mama son más prevalentes y causan alrededor de 10 mil decesos al año, pero el de ovario resulta más letal.

En México, las estadísticas oficiales reportan que dicho cáncer provoca alrededor de 2 mil 920 decesos anuales entre mujeres de 40 a 70 años, aunque se han detectado casos de 30 años que presentan mutaciones en el gen BRCA 1 y BRCA 2 que propician el desarrollo de dicha neoplasia maligna a su corta edad, informó.

Asimismo, dijo que se calcula que 9 de cada 10 mujeres son diagnosticadas de manera tardía, con nulas posibilidades de sobrevida, debido a que algunos médicos, incluyendo ginecólogos, minimizan síntomas como colitis exacerbada para sospechar y enviar a tiempo a las mujeres con el oncólogo.

Lamentablemente, detalló, las mujeres llegan al Incan un año después, luego de pasar por un verdadero viacrucis y presentar un estadio avanzado de la enfermedad, con metástasis en otros órganos y pocas posibilidades de que surtan efecto los tratamientos disponibles.

Por su parte, Mariana Mayen, directora de Administración de Planes del Seguro Popular, recalcó que la detección tardía puede significar gastos que superan los 300 mil pesos e inclusive llegar a más de 1 millón de pesos, de ahí la importancia de la detección temprana, capacitación de los médicos de primer nivel y la certificación de hospitales, clínicas, centros oncológicos públicos y privados.