Alianzas filantrópicas para el tratamiento del cáncer

Varias disciplinas se unen para beneficiar a quienes padecen la enfermedad y requieren terapias de alta especialidad.
36 pruebas  moleculares han sido diseñadas por el laboratorio Nanopharmacia.
36 pruebas moleculares han sido diseñadas por el laboratorio Nanopharmacia. (Ilustración: Arturo Black Fonseca)

Ciudad de México

Diversas disciplinas de la medicina hoy combinadas con la filantropía y la Responsabilidad Social Empresarial se unen para beneficiar a quienes padecen cáncer y requieren tratamientos de alta especialidad, logrando así una excelente calidad de vida.

Así lo dio a conocer el doctor Horacio Astudillo de la Vega, socio fundador y director del Consejo Científico y Operativo de Nanopharmacia Diagnóstico Molecular, quien desde hace más de seis años se ha comprometido con la sociedad al desarrollar mecanismos de alta especialidad como pruebas moleculares, cuyo objetivo es integrar un perfil genético molecular, y de esta manera personalizar el tratamiento. Es decir: conocer con cuál de los tratamientos el paciente es más susceptible de obtener el mayor beneficio terapéutico con menores efectos adversos y mayor esperanza de curación.

“Este tipo de pruebas de tamiz tumoral a través del análisis de la biopsia o con biopsia líquida (muestra de sangre del paciente) son predictores para el médico y le permiten hacer medicina personalizada, trajes a la medida. Tenemos un catálogo activo de 36 pruebas moleculares que se han diseñado en nuestro laboratorio. Para aquellas de poca frecuencia, que en nuestro país no estén disponibles, contamos con alianzas con la Clínica Mayo; además, tenemos certificaciones internacionales de Europa y Estados Unidos para ofrecer a nuestros pacientes trabajo de calidad, ético y con las mejores prácticas a través de la certificación ISO 90001 2015”, agregó.

“Desde que nació Nanopharmacia, hemos realizado alrededor de 25 mil pruebas en pacientes mexicanos apoyando a más de 900 especialistas en oncología. Gracias a nuestra alianza con la industria farmacéutica, estos pacientes han sido patrocinados y no pagan por estos estudios, lo que nos convierte en una compañía Socialmente Responsable. Nos sumamos a esta donación de las farmacéuticas, con la tecnología y el personal capacitado, otorgando a miles de pacientes la posibilidad de acceder a los tratamientos más específicos a través de la medicina personalizada”, aseguró el especialista.

“Sin embargo, a pesar de este esfuerzo no cubrimos a más de 50% de los pacientes que puede beneficiarse con estas pruebas de carácter donatario. En la actualidad, estos programas tienen mayor demanda en cáncer de colon y de pulmón”.

Otra de las áreas que repercute en la calidad de vida de los pacientes con cáncer es la utilización de la medicina nuclear mediante isótopos radiactivos.

“Utilizamos el elemento radiactivo que se incorpora al metabolismo y logramos obtener una valoración a través de imágenes que muestran la fisiología molecular de los órganos, su funcionamiento, actividad tumoral, localización y etapa de la enfermedad. Además, nos apoyamos con estudios de rayos X que ayudan a mejorar el diagnóstico y la terapéutica a seguir, un tema que nos vuelve socialmente responsables ante la sociedad ya que no escatimamos en recursos tecnológicos y de experiencia de cada uno de los que conformamos el servicio”, subrayó la doctora Rosa María Villanueva Pérez, médica nuclear, al frente de la Jefatura del Servicio de Medicina Nuclear del Centro Médico Nacional Siglo XXI.

“Otro aspecto que nos hace socialmente responsables es el total apego a las normas de seguridad: la NOM 008NUCL, la NOM 041NUCL, la NOM 013, para el cumplimiento de las reglas establecidas en el hospital en relación con los equipos, las instalaciones, los colaboradores, y con la total protección al medio ambiente. También contamos con dos físico-médicos que nos apoyan para dar mantenimiento a los equipos, lo que certifica la calidad y veracidad de cada uno de los estudios que realizamos a los más de 60 pacientes que cada día se benefician con estos servicios”, detalló Villanueva Pérez, quien además cuenta con una maestría en seguridad hospitalaria.

“Con el descubrimiento de beneficios al utilizar materiales radiactivos, en el Servicio de Medicina Nuclear podemos tratar a pacientes con cáncer de mama, de próstata y metástasis en hueso, cáncer de tiroides y algunos tipos de leucemia. Además, logramos reducir el tiempo sumándonos al diagnóstico y acelerando el inicio del tratamiento”, detalló la experta.

“Nos comprometemos con la sociedad al momento de contratar a nuestros colaboradores. Además de brindarles capacitación constante, así como una serie de baterías de pruebas que confirmen la capacidad del participante, el dictamen final lo otorga la Secretaría de Energía  a través de la Comisión Nacional de Seguridad Nuclear y Salvaguardias, que evalúa las pruebas, pues dicta las normas que debemos utilizar y determina quiénes pueden ingresar a trabajar con nosotros”, finalizó.

TESTIMONIO

“Me llamo Enrique y tengo cáncer de tiroides. Me atienden en el Centro Médico y estoy muy agradecido con mis médicos nucleares que me dan tratamiento. Me han explicado los posibles riesgos y los grandes beneficios. Recuerdo que cuando me aislaron en una habitación no pude estar cerca de mi familia, ya que podía contaminar a los que estaban cerca de mí. Agradezco que tengan tanta paciencia y su pasión por cuidarme. Sin ellos yo no estaría contando mi historia”.