Carencia de universidades y trabajo vulnera a norte de Veracruz

Esta condición debe ser revertida, pues bajo este tenor la región está condenada a la ausencia de crecimiento y desarrollo así como una dependencia cada vez más fuerte a Tamaulipas, dicen.
En el aspecto educactivo la demanda de estudios superiores a aumentado.
En el aspecto educactivo la demanda de estudios superiores a aumentado. (Aristeo Abundis)

Pánuco

La zona más al norte del estado de Veracruz presenta graves carencias en diferentes ámbitos de la productividad y los servicios, muy a pesar de sus cifras de crecimiento y desarrollo y a pesar también, de los diferentes proyectos (algunos de ellos conjunto con el sur tamaulipeco), por lo que se sigue teniendo cada vez mayor dependencia en aquella entidad vecina.

En un primer análisis realizado por líderes de opinión y de sectores productivos se concluye por ejemplo, que en el aspecto educativo del municipio de Pánuco, El Higo, Pueblo Viejo, Tampico Alto y Ozuluama cuentan con un aproximado de 24 instituciones de nivel medio superior (bachillerato), que dan salida rumbo al profesionalismo a poco más de tres mil estudiantes al año.

Sin embargo, la gran mayoría de estos egresados sólo tienen como opción cercana en Veracruz a los tecnológicos de Pánuco y Tantoyuca, cuyo espectro de formación educativa profesional, no cumple con la expectativa de los jóvenes que deben optar invariablemente por universidad públicas como las de Tamaulipas, Nuevo León y San Luis Potosí.

De acuerdo a los dirigentes de organizaciones Eligio Flores Lima, Salvador Navarrete Quezada, Rosalino Pérez Cruz y Leopoldo Vargas Lara, esas condiciones deben ser revertidas de manera inmediata, pues bajo este tenor la región está condenada no sólo a la dependencia, sino además a la ausencia de crecimiento y desarrollo, puntos que paulatinamente la irían aniquilando.

En el caso de la oferta laboral sólo los municipios de Pánuco y El Higo, cuentan con una fuente de trabajo de relevante importancia, con la presencia de ingenios azucareros, más sin embargo, solamente garantizan una estabilidad durante seis meses, tiempo en que dura el proceso de cosecha, molienda e industrialización de la gramínea y que los obreros o jornaleros pueden contar con trabajo seguro, pero a partir del mes de junio simplemente deben buscar otras opciones para subsistir.

En el resto de los municipios se puede establecer que la agricultura, la ganadería y en algunos casos específicos la apicultura, así como la pesca, son opciones que a pesar de todo, no constituyen una real actividad productiva, sino más bien de sobrevivencia y autoconsumo, dicho en otras palabras, los propios habitantes de la zona consideran en su actividad agropecuaria y pesquera, un medio de subsistencia.

El sur de Tamaulipas se erige como el gran protector de los norveracruzanos, pues diariamente cientos de estudiantes, comerciantes, obreros y profesionistas cruzan los límites interestatales para integrarse a sus actividades diarias e incluso, en la mayoría de los casos la derrama económica generada, también se obtiene en Tamaulipas, lo que da como consecuencia sólo en casos como Pánuco, Pueblo Viejo y Tampico Alto-, una población literalmente flotante que labora en Tamaulipas, ocupa sus servicios y sólo duerme en el norte de Veracruz.