Chilo Sánchez forja nuevos talentos en volibol porteño

Sienta las bases en un grupo de menores de edad que poco a poco van dando el estirón para llegar a ser parte del representativo tamaulipeco.
Cecilio Sánchez cambió el balompié por el voleibol.
Cecilio Sánchez cambió el balompié por el voleibol. (Sergio Sánchez)

Tampico

Hablar de Cecilio Sánchez Mendieta, es hablar de toda una institución del volibol infantil.

El entrenador cuenta ya con varias décadas forjando nuevos talentos en esta disciplina y ha logrado dar a la sociedad mejores personas, gracias al fomento de la disciplina y el trabajo en equipo.

"Chilo", como le llaman sus alumnos, comenta sobre sus inicios, el gusto por entrenar y el objetivo que persigue en la vida, esto, antes de partir a la ciudad de Matamoros en donde participará con dos equipos infantiles en el campeonato estatal.

"Ya son muchos años los que tengo dentro del volibol, desde que veíamos al profesor Pontvianne. Yo jugué mucho tiempo futbol en la Liga Regional, pero luego me invitó el doctor Escandón a participar con el profesor Trujillo y me gustó porque lo dominábamos, antes había competencias en las iglesias y otros torneos y pues me retiré del futbol, me quedé en el volibol".

Ahora, afirma el entrenador que con la diabetes dirige desde su banquillo pues no puede permanecer mucho tiempo de pie "ahora me traigo hasta mi sillita, me siento y dirijo el entrenamiento, nada más pongo el ejemplo".

Dijo que gracias al apoyo de los padres de familia se ha podido tener constancia en los equipos para poder tener a futuro equipos competitivos.

Cecilio no sabe exactamente cuántos años tiene instruyendo volibol, pero cada día lo hace con el mayor de los esfuerzos "ya hasta se me olvidan las fechas a mí, pero son como cuatro décadas. Es una labor que me gusta hacer. Para mí es una satisfacción ver crecer a las jugadoras, enseñarles los primeros pasos, ya después pasan con el profesor Alfredo Trujillo, has de cuenta que es como la escuela, primero el kínder, luego la primaria, la secundaria hasta profesional, así llevan su proceso ellas".

Entrenar lo es todo en su vida "¡uuuh! qué bárbaro, aquí sacas todo el estrés, uno se emociona, brinca, grita. Cuando quedaron campeonas en Monterrey, fue una emoción muy grande, todos estábamos muy felices. Ahora con los trofeos que ganamos los vamos a rifar entre todas, todos los que han ganado. Mi satisfacción más grande es verlas ganar, competir aunque a veces no ganen pero que le echen todas las ganas en cada juego".

Recuerda a varias jugadoras que al igual que la nueva generación que en este momento instruye, pasaron por sus manos y que ahora son personas de éxito.

"Joseline Cervantes fue una jugadora de nosotros que se fue a la selección mexicana con 16 años; muchas de esa generación se fueron a las universidades con beca, en el IEST, al Tec de Monterrey, Anglo, UNE, Prepa Madero, les dan el visto bueno, esa es la satisfacción de nosotros encaminarlas a un futuro mejor".