‘Le lavo su lápida, oiga’

Cada vez son menos los que van al panteón el Día de las Madres; quienes acuden, encuentran en su recorrido vendedores de flores y mujeres que se ofrecen a limpiar la tumba de las mamás difuntas.
Una tumba pintada con los colores del equipo de Tigres, frente a una de Rayados, deja ver que la pasión futbolera se lleva hasta la muerte.
Una tumba pintada con los colores del equipo de Tigres, frente a una de Rayados, deja ver que la pasión futbolera se lleva hasta la muerte. (César Cubero)

Monterrey

Ir de visita al panteón para celebrar a la madre en su día es una tradición que va a la baja, al menos eso fue lo que se pudo apreciar durante la mañana de este 10 de mayo de 2017 luego de realizar algunos recorridos a cementerios del centro de Monterrey.

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En cambio, encontrar una mesa libre en algún restaurante de la localidad para festejar a la madre viva se volvió, para la mayoría, una misión más que imposible.

Antes que nada, destacar que llegar a panteones como Dolores o El Carmen, en vehículo, se vuelve una aventura en estos días.

Y aunque existía presencia de personal de Vialidad y Tránsito de Monterrey en el lugar, era insuficiente su labor para darle agilidad al tráfico vehicular en calles como Aramberri, Washington, y sobre todo, Venustiano Carranza, de norte a sur, pues había filas de vehículos inmóviles desde Colón hasta la avenida Constitución.

Por tal motivo, los transeúntes vivieron su deporte extremo para cruzar esas avenidas y llegar a celebrar a la madre.

Luego de pasar por los innumerables puestos, negocios y bodegas de venta de flores que se ubican por la zona, te recibe a las puertas del panteón Dolores la nieve de limón y los dulces típicos, los vendedores de flores, de a pie, un grupo nutrido de empleados, sillas de ruedas y avisos de precaución.

Sin embargo, por los caminos internos del panteón, la cantidad de visitantes no correspondía al caos que se vivía al exterior de ellos, los pasadizos lucían poco concurridos, en pocas tumbas se pudo observar a familias completas yendo a festejar a mamá.

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Eso sí, el grupo de mujeres que se encuentra metros después de la entrada con escoba y cubeta en mano te llevan a la reflexión al ofrecerte sus servicios "le lavo su lápida, oiga", por el cual cobran 40 pesos.

Cabe destacar que por ser semana de clásico en la liguilla del futbol mexicano lo que sí lució en gran cantidad dentro de los panteones fueron las camisetas de Tigres y Rayados.

Por otra parte, llama la atención que, en general, el estado anímico de los que sí asistieron al cementerio a pasar un tiempo a lado de la tumba materna, no era de tristeza, en todos los casos vistos los familiares se veían felices por estar ahí al lado de quien les dio la vida.

Otro punto a destacar y por el cual se percibe una tendencia a la baja en las visitas este día al campo santo, es que más del 60 por ciento de los visitantes observados por este reportero eran personas de la tercer edad.

A propósito del clásico, preciso mencionar que la pasión de ese duelo se vive hasta el cementerio, y eso quedó comprobado al visitar el Panteón municipal San Jorge, donde a mitad del mismo, se encuentra una tumba pintada con los colores de los Tigres y frente a ella, a unos metros, una dedicada al club de futbol Monterrey.

FSAD