Dejan atrás la violencia, ahora van por el turismo

Ciudad Juárez llegó a ser catalogado como el municipio más peligroso del mundo, su alcalde Enrique Serrano cuenta como lograron superar ese momento crítico.
El alcalde de Ciudad Juárez, Enrique Serrano Escobar dijo a los manifestantes: “vengo aquí como presidente municipal, no vengo a discutir, vengo a escucharlos”.
Enrique Serrano Escobar, alcalde de Ciudad Juárez (Juan José García Amaro)

Torreón, Coahuila

La memorabilia colectiva deja a Ciudad Juárez en el ingrato recuerdo de un lugar doloroso, donde la muerte campeaba y donde a pesar de todo, la vida seguía. Lo peor es que el modelo de violencia se fue replicando en todo el país, incluso en nuestra región.

A partir del 2010, comenzó una transformación de Chihuahua. Desde luego que Juárez era punto álgido y doliente, también estuvo entre las prioridades de que las cosas fueran de otra manera para ellos.

Tras implementar programas de rescate social con excelentes resultados, sobre todo con la participación de la sociedad civil, sectores empresariales, organismos diversos y gubernamentales, las cosas han ido cambiando.

El alcalde de Ciudad Juárez, Enrique Serrano Escobar, indicó que el municipio fue efectivamente calificado como el más peligroso del mundo.

"La participación conjunta es fundamental para obtener resultados no sólo en nuestro caso, sino en toda la República. Entre todos hemos podido remontar esas situaciones y hoy tenemos una ciudad más tranquila, próspera y en pleno crecimiento", indicó el edil.

"Cualquier ciudad o Estado se puede sacudir a la delincuencia y rechazarla, que es lo que se ha hecho en Juárez, en todas sus expresiones".

Destacó que a cuatro años de haberse implementado políticas para el cambio, la sociedad ha tomado los espacios que le corresponden. La afluencia en centros comerciales, tiendas, restaurantes y espacios públicos ha aumentado. Incluso el tráfico vehicular, esto ante la tranquilidad de los ciudadanos que ya no viven con el temor de ser agredidos.

"Seguimos caminando a paso firme en la consolidación de la paz y tranquilidad en Juárez, ahora se da en forma natural el crecimiento económico. Tenemos una ciudad boyante donde se está invirtiendo a todos los niveles".

Dio a conocer que hay empleadores que tienen problemas con la contratación de personal, pues prácticamente les faltan manos. Otras cifras positivas son los hoteles con incremento en su ocupación.

Traer un automóvil nuevo era apostarle a un robo violento. A estas alturas, informó Serrano Escobar, las ventas de vehículos de agencia se han incrementado en un 24%. En complemento a estas cifras, los seguros por robo de vehículo, han reducido su costo en un 30%.

Si bien el pueblo está más tranquilo y cada día se levanta para trabajar y esforzarse, aún siguen dándose eventos de índole violenta, que reviven viejas heridas, pues la memoria existe.

En estos brotes, ya casi esporádicos, también se trabaja de forma preventiva bajo el apoyo de la Secretaría de Gobernación y con la participación de instituciones de educación superior, al igual que de los tres órganos de gobierno, señaló.

"Cuando se conjugan estas fuerzas, cualquier ciudad o Estado se puede sacudir a la delincuencia y rechazarla, que es lo que se ha hecho en Juárez, en todas sus expresiones".

Si bien no hubo algún "detonante", algo que les marcara que ya habían tocado fondo, el edil admite que fue definitivamente en 2010 cuando los juarenses ya estaban hartos.

La convocatoria a los sectores de la sociedad y poderes del Estado por parte del gobernador César Duarte, trajo consigo cambios que derivaron en reformas en el marco de la Justicia.

Por ejemplo, la que fue la Procuraduría de Justicia se transformó en una Fiscalía que cuenta ya con mayores y mejores facultades para sus Ministerios Públicos. Así mismo, se capacitó y liberó a elementos investigadores que estaban inactivos.

Otra acción primordial fue la certificación de los penales en el Estado, que se limpiaron de armas, alcohol, drogas y teléfonos celulares. Los que estaban a cargo de algún municipio fueron tomados por el Estado.

"Los gobiernos municipales no tienen suficiente fuerza para controlar penales de tres mil 500 reos, muchos federales de alta peligrosidad. Con la certificación se eliminan las 'universidades del crimen' que existían".

Desde luego, el que más le puede al alcalde es el Cereso de Juárez, que en su momento fue calificado como el más peligroso de América Latina pero ahora es considerado uno de los más seguros de México. Cierto que la responsabilidad del gobierno es gobernar para dar paz, tranquilidad y seguridad, el hecho es que sin la población no es posible.

La sociedad, dijo Serrano, debe trabajar en el rechazo a la delincuencia que permea toda la estructura social y se mete igual en un centro campestre que en sectores empresariales o en otros lugares. Puede estar donde sea.

"Debemos rechazar la delincuencia en todos los niveles, enfocar la vida cotidiana hacia el respeto a la ley, desde lo mínimo, como respetar las normas de tránsito, no darles mordida, porque luego se puede convertir en delincuente mayor, denunciar lo que vemos lo que sabemos, sin temor y aprovechar los espacios que las autoridades ofrecen para denunciar de forma anónima", destacó.

Importante mención sobre que el ciudadano no debe dar la cara siempre, no puede ni debe enfrentar directamente al delincuente, pero si puede colaborar brindando información, denunciando y rechazando los recursos que procedan de la delincuencia.

La vigilancia sobre los hijos fue mencionada. Ver con quien se juntan, a qué horas llegan, como llegan, si traen dinero de donde lo sacaron, incluso después de los 18 años, pues existe una responsabilidad moral y una autoridad moral también sobre los hijos. "Somos moralmente responsables de lo que hacen".

Un inversionista también tendría a mano la frontera con Estados Unidos, la ciudad de El Paso y otras cercanas.

El presidente municipal estará en el Distrito Federal en rueda de prensa para invitar a diversos sectores productivos para que volteen a ver a Ciudad Juárez.

Las ofertas son un alto grado de satisfacción respecto a la seguridad, que es uno de los factores principales que analiza un inversionista, para sí mismo, familia, recursos e inversiones.

Otra buena oferta es el poder de compra de la población juarense. La industria extranjera en Juárez genera solamente 300 mil empleos directos que se traducen en dinero para gastar.

Por mencionar un ejemplo, las ventas en la temporada navideña del 2014 fueron calificadas como históricas, para una ciudad que tiene casi un millón y medio de habitantes. Un inversionista también tendría a mano la frontera con Estados Unidos, la ciudad de El Paso y otras cercanas.

Se contempla explotar una forma de turismo peculiar, el turismo médico, pues aunque en Estados Unidos hay excelentes servicios de este tipo, México cuenta con médicos de gran capacidad, egresados de magníficas universidades.

Y si bien las políticas de turismo oficiales marcan como destinos predilectos las playas, lugares arquitectónicos o históricos, también Juárez quiere impulsar el turismo "carretero".

Propio para quien viaja en su propio vehículo que no necesariamente tiene que ser un brasero, pero que si puede circular por nuestras carreteras y deleitarse con los paisajes variados que ofrece tanto la frontera, mismo Juárez con las dunas de Samalayuca, hasta imponentes formaciones de cerros.