‘Partido sólo son 90 minutos, la vida es el resto’

El arzobispo Rogelio Cabrera llamó a la sociedad a respetarse unos a otros para que Monterrey no se convierta en una "plaza de violencia".

Monterrey

Ante los desmanes y riñas que se registraron ayer por la noche en el estadio BBVA Bancomer por el Clásico Regiomontano 112, el arzobispo de Monterrey, Rogelio Cabrera López, llamó a los aficionados a no generar violencia y fomentar el respeto en los deportes pues el partido sólo dura 90 minutos y las consecuencias duran toda la vida.

En rueda de prensa, monseñor admitió que no presenció todo el juego entre Tigres y Rayados, por lo que desconocía la magnitud de la riña que se vivió ayer sábado, sin embargo, exhortó a respetar las normas y leyes que existen para evitar estos escenarios de violencia.

Cabe recordar que el saldo fue de 28 detenidos por los enfrentamientos que se vivieron al interior y exterior del estadio, y los videos de las riñas se "viralizaron" en minutos por las distintas redes sociales.

"Yo solamente vi hasta el minuto 80 por ahí, hasta el minuto 80 no supe qué pasó yo lo único que comenté con los que estuve viendo el partido es que cuando ya la balanza estaba totalmente a favor de un equipo yo veía el riesgo de que la afición y los mismos jugadores se desesperaran y pudiera haber violencia, no supe hasta dónde llegó, pero está mal.

"El deporte es deporte, y nunca, el tener predilección por un equipo y mucho menos aprovecharse del sentimiento de la afición (es motivo para) generar desorden en los estadios. No sé hasta dónde fue el problema pero cualquiera que fuera la dificultad, aún pequeña, Monterrey tiene que superarla, si hay afición al deporte tiene que haber también respeto de unos por otros. El deporte y el partido solamente son 90 minutos y la vida es todo el resto", mencionó.

Pidió sobre todo acatar las leyes y actuar con civilidad en los eventos deportivos, pues se trata de generar una sana convivencia y esparcimiento, no riñas entre las personas.

"Están las leyes, las normas y el orden. No queremos que Monterrey se convierta en plaza de violencia en el deporte que no seamos estigmatizados por ser así porque hasta ahorita Monterrey y la afición había demostrado mucha civilidad", concluyó.

FSAD