CRÓNICA | POR LUIS CARLOS VALDÉS DE LEÓN

Valle del Tunal, todo un mestizaje de sabor, emoción y tradiciones

50 hectáreas de viñedos y otra más de campos para ganado

Pasar de un paisaje semidesértico a otro en donde la flora se compone más allá que cactáceas y pinos en las montañas.

La atmósfera de El Tunal hace peculiar y único a este sitio de Coahuila.
La atmósfera de El Tunal hace peculiar y único a este sitio de Coahuila. (Vayron Infante)

Parras de la Fuente, Coahuila

La historia de Viñedos Don Leo refiere la llegada a México de el patriarca familiar procedente de Alemania en medio de la Segunda Guerra Mundial.

Fue ahí donde se dio la mezcla perfecta de la visión de trabajo y el amor hacia un nuevo país que les abría los brazos.

Años después, el legado de Don Leo fructifica en esta casa vitivinícola que tras su segunda Vendimia celebrada apenas este sábado, dejó para muchos el sabor de los vinos de casa, pero para otros, todo un mestizaje de sabor, emoción y tradiciones, en un ambiente que transporta a las mejores campiñas del continente europeo.

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Es cierto. Pasar de un paisaje semidesértico a otro en donde la flora se compone más allá que cactáceas y pinos en las montañas, 50 hectáreas de viñedos y otra más de campos para ganado, confoman el escenario entre lo que compone el Valle del Tunal.

"Espectaculares instalaciones las de Viñedos Don Leo, no le pide nada a casas vitivinícolas de Europa o cualquier parte del mundo", expresó una lagunera tras dar un recorrido por el lugar compuesto por modernas bodegas y subterráneas cavas con paredes de piedra.

Guardan la temperatura ideal para la conservación de las barricas de roble blanco francés en que se conserva la producción de Don Leo, quienes no escatimaron en lo más mínimo para atender a los invitados y visitantes para quienes el vino en sus nueve variedades no tuvo límites para degustar a lo largo del día.

Y aunque no se tuvo límites en ofrecer el producto, algunos tuvimos la posibilidad de sólo corroborar la algarabía que comenzaba a emanar en el ambiente conforme pasaban las horas, donde algunos dejaban la elegancia en el vestir para elevar los sentidos al paso del vino tinto o vino blanco.

La variedad no importaba, frente a la degustación. Copas de cristal grabadas con el logotipo de la empresa anfi triona fue la fi el compañera de muchos.

Un grupo musical animaba el ambiente desarrollado principalmente en los jardines de Viñedos Don Leo.

Recorridos en calandrias o remolques entre los viñedos, daban el toque mágico a la visita. El ir y venir de las damas y caballeros, en grupo, familias o en solitario, procedentes de Monterrey, Monclova, Saltillo, Torreón, Laredo, entre otros, todo un mestizaje de culturas del país reunidos por un mismo motivo.