CRÓNICA | POR IMELDA TORRES

“Para la Iglesia el perdón no se niega a nadie, si ellos se arrepienten...”

Presos del Centro de Reinserción Social número 1 en La Pila.
Presos del Centro de Reinserción Social número 1 en La Pila. (Imelda Torres)

Ciudad Valles

Sus tatuajes en brazos, torso y cara llamaban la atención, igual que sus tenis Pirma, Nike, Converse. Son reos considerados de cierto grado de peligrosidad del penal de Ciudad Valles, pero este miércoles eran Jesús, Juan, Cirineo, Dimas, fariseos o soldados.

Por segundo año este grupo de internos escenificaron la pasión y muerte de Jesucristo, que también forma parte de las actividades de recreación y reinserción dentro del centro penitenciario.

Eran unos minutos antes del mediodía cuando se les vio llegar al área de vinculación familiar que es una explanada grande, al aire libre; ataviados con vestimenta de sus personajes, otros con su uniforme, pantalón color caqui y playera blanca.

Unos rapados, otros con corte de moda, pero lo que más se distinguía era su edad; la mayoría muy jóvenes. Resguardándose del sol y la temperatura de 35 grados, estaba una veintena de personas esperándolos. Eran sus esposas, padres, madres, hermanos o hijos, y muchos corrieron para abrazarlos.

Hace dos años estaban recluidos en el Centro de Reinserción Social número 1 en La Pila, en la ciudad de San Luis Potosí, porque cometieron delitos graves, pero fueron transferidos a este penal vallense, así que no todos tienen la dicha de ser visitados desde aquella zona. Hubo escenas emotivas; uno fue a besar a quien parecía su novia; otro, vestido de ángel, abrazó y cargó a su hija de unos tres años.

David Miguel representó a Jesús y su emoción era evidente. "Es como un acercamiento a Dios, mi familia siempre me inculcó lo religioso y es una oportunidad para reflexionar día a día. No, aquí no podemos perder la fe", señaló. "Crucifíquenlo, crucifíquenlo", gritaban después, mientras a él le rodaba el sudor y la sangre que salía de su cabeza.

Son 70 los internos que están sujetos a protección y seguridad individual, y todos participaron. Desde hace dos meses empezaron a elaborar sus vestuarios con papel periódico y cartones.

"Desde que se les pidió participar se mostraron muy entusiasmados, se compró pintura, tuvieron mucha creatividad y el guión y los diálogos se los entregó la Pastoral Diocesana.

No hay mujeres. A María y las otras mujeres las representarán las mismas integrantes de la pastoral", dijo la psicóloga María Guadalupe Morales Nava.

La licenciada Carmen Concepción Villa Galarza, directora del centro de reclusión, dijo que para ellos representa mucho participar en este tipo de actividades, hacen todo por mostrar a sus familias que están haciendo cosas buenas y que a los familiares que no pudieron venir se les enviarán fotografías.

Secuestraron, robaron, extorsionaron, mataron, pero ahí parecían vulnerables.

"Para la iglesia el perdón no se niega a nadie, la misericordia de Dios llega a todos y si ellos se arrepienten, son perdonados", dijo el padre Francisco Javier Romero González, coordinador del Pastoral Diocesano de la Diócesis de Ciudad Valles, quien ofició el acto litúrgico.