“Trabajo todo el día y sin venta”

La motivación de vender los alimentos a pesar de las condiciones climáticas son su familia.
La vendedora de empanadas ha sido objeto de robos, pese a ello todos los días sale a buscar el sustento.
La vendedora de empanadas ha sido objeto de robos, pese a ello todos los días sale a buscar el sustento. (Milenio Digital)

Tampico

La venta de empandas rellenas con frutas o productos dulces, es uno de los negocios más económicos en cuanto a su inversión, pero que produce recursos suficientes para solventar los gastos de una familia.

Es por eso que en el municipio de Tampico y la región, algunas personas, principalmente mujeres, optan por salir a vender este tipo de alimentos a la zona centro de la ciudad, en donde en el transcurso de un día acaban con la totalidad de la mercancía en tiempos de buena venta.

Juana Petra Ramírez de León, de lunes a viernes se traslada desde Pueblo Viejo Veracruz, a la zona sur de Tamaulipas para expender empanadas de cajeta, piña, leche u otro tipo de sabores.

Todas las mañanas toma el transporte público hacia los márgenes del río Pánuco, en donde aborda una lancha para llegar al municipio de Tampico, una vez en el lugar, toma un taxi que la lleva hacia la zona centro para comenzar con la venta ubicándose en los puntos de mayor concurrencia.

Son alrededor de 9 horas las que se mantiene firme en la calle, sin importar el estado climático que se esté presentando.

Esté lloviendo o soleado, ofrece su producto al público y busca establecerse en un solo lugar para que sus clientes sepan dónde encontrarla.

Su motivación, es sacar a delante a su familia a través de las ganancias que recibe en este oficio, debido a que es el único sustento con el que realiza las compras del hogar y paga los servicios básicos de su casa.

"Estoy con muchas ganas de trabajar, vengo todos los días desde Pueblo Viejo, también otras compañeras pero nos ponemos en diferentes sitios para aumentar la venta", expresó Juana Ramírez.

Dijo que están a la espera de la temporada de mayor afluencia que es el mes de diciembre, puesto que se incrementan las ventas en un 100 por ciento y con las ganancias pueden cubrir más gastos.

Cabe señalar que han existido ocasiones en que por un descuido les roban la charola completa de empanadas, derrumbándose en su totalidad los ingresos del día.

Por su parte, otras de las vendedoras, Julia Mercado Gómez, expuso que su familia se compone de 6 integrantes y por tal motivo, decidió trabajar para apoyar a su esposo en los gastos del hogar, pero principalmente para pagar los estudios de sus 4 hijos.

"Trabajo todo el día y a veces no hay venta, no es nada fácil, todos los días hay que trabajar para sacar a los hijos adelante, para comer. Tengo un hijo estudiando la prepa, otro en secundaria y dos en la primaria".

Por último dio un mensaje a las madres de familia, al referir que "las mujeres somos muy fuertes, sí se puede salir adelante, pero hay que trabajar muy duro".