Obras de Tren Ligero dañan viviendas en El Santuario

El barrio se ha visto afectado por el desvío de las rutas de camión que pasan por avenida Alcalde, además que denunciaron el uso de dinamita en La Normal.

Guadalajara

Casas cuarteadas y drenajes de barro destrozados por el paso de los camiones, falta de estacionamiento y contaminación, son sólo algunos de los primeros problemas que enfrentan los habitantes de la zona de el Santuario, luego de que sus calles han sido habilitadas como rutas alternas por la construcción de la Línea Tres del Tren Ligero.

Los afectados, acompañados por el regidor del Partido Acción Nacional, Mario Salazar Madrera, ofrecieron una conferencia de prensa en la que dieron a conocer los daños que han sufrido al menos 50 viviendas.

El principal problema se registra en la calle Santa Mónica, que corre paralela a la avenida Alcalde y que tenía tráfico moderado. Ahora, pasan por la misma alrededor de diez rutas de transporte público.

Mario Salazar dijo que se trata de vecinos de las calles de Liceo, Belén y Santa Mónica, que están preocupados y molestos, ya que las autoridades nunca les informaron que sus calles serían rutas alternas.

Una de las vecinas incluso afirmó que han detectado que algunas noches se ha usado dinamita en las obras que se realizan en la glorieta de La Normal, lo que provoca que sus casas se cimbren.

Hoy mismo presentaron una queja en la presidencia municipal, para pedir la intervención del alcalde Ramiro Hernández.