“Estábamos mejor con la violencia”

Vecinos de Barrio Antiguo reclaman al Implanc el desastre que hay en la zona.
Tras la discusión se programó un diálogo para el próximo lunes.
Tras la discusión se programó un diálogo para el próximo lunes. (Gustavo Mendoza Lemus)

Monterrey

Cerca de 10 vecinos-propietarios estaban sentados esperando su turno para hablar en la mesa redonda "El Barrio Antiguo", dentro del Foro Internacional de Conservación y Desarrollo.

En el Museo de Historia Mexicana tendrían un frente a frente con autoridades del municipio de Monterrey, catedráticos de arquitectura, funcionarios del INAH.

Los vecinos, inquietos, escuchaban sobre los marcos jurídicos de protección al Patrimonio Cultural del estado, y se burlaban criticando que la realidad contrastaba con las leyes.

Ni diez minutos pasaron para que Gabriel Todd Alanís, director del Instituto Municipal de Planeación Urbana y Convivencia de Monterrey (Implanc), tomara la palabra.

Después vino la confrontación. Gerardo Ramírez, propietario del Café Bistro y residente, fue contundente: construcciones irregulares, música a alto volumen en la madrugada, banquetas invadidas por vehículos, drenaje desbordado y fracturas a la remodelada calle Morelos.

"¿Quién nos ayuda? La Policía Turística dice que no puede parar la música; llamas al 911 y nadie te contesta. La Civil te dice que no se puede meter", insistió.

Con los ánimos encendidos, Carlos Álvarez, vecino de la calle Morelos, refirió padecer neurodermatitis a causa del ruido provocado por los antros.

"Yo me siento engañado por el Implanc. Nos engañaron con la remodelación", dijo. Tal era la molestia de los vecinos, que incluso aseguraron vivir más tranquilos cuando la violencia llegó al sector y acabó con la vida nocturna, en 2011.

"Los cárteles nos quitaron del ruido anterior, vivimos muy tranquilos un año o poco más", afirmó Álvarez.

Los funcionarios buscaban en sus celulares la respuesta. Los especialistas hablaban de proyectos maestros, sostenibilidad, respeto al peatón y urbanismo. Los organizadores pedían cortar la charla, pues el programa incluía dos conferencias más que ya iban atrasadas.

Para desahogar el problema, desde el INAH se propuso una mesa de diálogo entre autoridades y afectados, la cual se programó para el próximo lunes en la Casa del Campesino.

"Es un ejercicio democrático, ojalá se hiciera en otras esferas políticas", expuso el ex gobernador Sócrates Rizzo, quien acudió a la mesa. Gabriel Todd al final aceptó las críticas, pero aclaró que ahora el Implanc carece de recursos para dar mantenimiento a la calle Morelos.

"Entiendo la molestia de los vecinos, pero en un contexto real, la obra (calle Morelos) fue reconocida por las autoridades y es un proyecto (que) está dentro de la Agenda Global de ONU Hábitat", justificó.