Agricultura de Jalisco en riesgo por El Niño

La variación climática podría consolidarse en un mes y bajar lluvias en agosto. Cientos de miles de hectáreas que dependen del temporal recibirían menos agua en un momento crítico, advierte ...
El posible cambio climático podría ocasionar daños
El posible cambio climático podría ocasionar daños (Archivo)

Guadalajara

Desde enero hasta ayer cayeron ya 174.2 milímetros de lluvia en Jalisco, 20.6 por ciento del promedio histórico en la entidad, y se espera un julio intenso en lluvias, pero hacia finales de ese mes se prevé un declive drástico que podría prolongarse hasta comienzos de septiembre, por la posible entrada de la variación climática El Niño, lo que podría generar un daño severo a la agricultura de temporal que predomina en el territorio estatal.

 

Primer productor nacional agrícola, 83 por ciento de sus 1.7 millones de hectáreas se suelen sembrar con dependencia exclusiva de las lluvias, y el ciclo primavera-verano es el que concentra cinco sextas partes de la superficie anual; son las lluvias de los meses de junio a agosto las que permiten el crecimiento y la maduración de sus cultivos, fundamentalmente maíz, sorgo, frijol, trigo y caña de azúcar.

 

“La evolución hacia un escenario de El Niño no impactaría mucho en el comportamiento de las lluvias en los meses de junio y parte de julio. El temporal iniciaría dentro de sus períodos históricos -10 al 15 de junio-. Sin embargo, sí habría una disminución importante en agosto e inicio de septiembre, pero con una recuperación  desde mediados de septiembre a octubre y con un mes de noviembre también lluvioso”, señala el investigador del Instituto de Astronomía y Meteorología de la Universidad de Guadalajara, Ángel Meulenert Peña, en su presentación intitulada “Perspectivas del temporal para el año 2014 y algunas consideraciones sobre la temporada ciclónica”.

 

El Niño o La Niña “se definen oficialmente como anomalías sostenidas de la temperatura superficial del mar mayores a  0.5°C [grados centígrados] a lo largo del Océano Pacífico tropical. Cuando la condición se cumple por menos de cinco meses se clasifica como una  condición El Niño o La Niña; si la anomalía persiste por cinco meses o más estamos ante un evento o episodio El Niño o La Niña. El fenómeno se inicia en el Océano Pacífico Tropical, cerca de Australia e Indonesia, donde la temperatura superficial  del mar se eleva por encima de lo normal. Gradualmente este máximo se desplaza hacia el Este y alrededor de seis meses después, alcanza la costa de América del Sur”, añade el científico.

 

Así, “estamos prácticamente ante el inicio de un evento El Niño al comienzo del verano 2014 […] los modelos de predicción numérica, tanto dinámicos, como estadísticos, muestran la posible evolución, con cerca de 60 por ciento de probabilidad”.

En este contexto, “en los modelos el temporal se debe comportar hasta 20 por ciento por encima de la media histórica durante los meses de junio y mitad de julio, disminuyendo a valores muy por debajo de lo normal en agosto, para recuperarse desde mediados de septiembre y octubre, fundamentalmente”.

 

El promedio de formación de ciclones en el Pacífico oriental es de quince, unos ocho alcanzan la categoría de huracán y de estos, cuatro llegan a una intensidad mayor o igual a tres en la clasificación Saffir-Simpson”. No obstante, advierte, “en escenarios de El Niño, estos promedios son mayores, llegando a unos 17 ó 18 e incluso más en la temporada”.

 

Por su parte, el Servicio Meteorológico Nacional define: "“Típicamente El Niño y La Niña se forman entre abril y junio y alcanzan su fase de madurez entre diciembre y febrero; pueden persistir de 9 a 12 meses en promedio, pero ha habido eventos mucho más largos que han durado dos años, no tienen un periodo definido y por lo tanto, no tienen una tendencia lineal, son recurrentes entre cada dos y siete años”.

 

¿En qué afecta un evento El Niño? "“Ha habido eventos de El Niño muy intensos en los años 1982-83 y 1997-98, que en México han generado, durante el verano, altas temperaturas con sequías en la mayor parte del país, a excepción de las penínsulas de Baja California, Yucatán, y el sur de Veracruz, en Tabasco y el norte de Chiapas; es decir, en estas zonas habría un aumento de lluvias a partir de que se establezca El Niño”.