Considera UdeG ampararse si SFP no le reduce sanción

Rechaza haya una mala relación entre casa de estudios y el gobierno federal, o que falte transparencia en finanzas de empresas universitarias.
El rector general de la UdeG, Tonatiuh Bravo (centro), espera que la Función Pública reconsidere las sanciones impuestas a la casa de estudios
El rector general de la UdeG, Tonatiuh Bravo (centro), espera que la Función Pública reconsidere las sanciones impuestas a la casa de estudios (Especial)

Guadalajara

La Universidad de Guadalajara tiene listo ya el recurso de revisión que presentará ante la Secretaría de la Función Pública (SFP) para tratar de revertir la sanción impuesta la semana pasada, pero en caso de que no prospere la casa de estudios podría recurrir a un juicio de garantías o amparo, adelantó ayer el rector general Tonatiuh Bravo Padilla.

"Tenemos listo un borrador (del recurso), que los abogados están perfeccionando, lo están revisando para inconformarnos y solicitar ser escuchados con el propósito de que se reconsidere esta sanción que por supuesto nos parece excesiva", dijo Bravo Padilla en entrevista con MILENIO RADIO.

"Una vez que se expide la sanción hay un plazo, que se vence el 7 de julio para presentar algún recurso de revisión directamente en la propia Secretaría de la Función Pública. Nosotros allí es donde pretendemos agotarlo. Ya también hay procedimientos externos a la relación entre ambos, uno se denomina juicio de nulidad, otro se denominaría el amparo frente a la resolución tomada por la propia Secretaría”, expuso.

El viernes pasado la SPF publicó en el Diario Oficial de la Federación una sanción a la UdeG que consiste en su inhabilitación durante un año para suscribir cualquier contrato en el que se involucren recursos federales; además, el Instituto Mexicano del Seguro Social le impuso una multa por 373 mil pesos. El motivo fue que, a través de Uniterra, una de las empresas universitarias, la UdeG habría proporcionado información falsa en el proceso en el que se le adjudicó el proyecto para diseñar una unidad de medicina familiar del IMSS en Cabo San Lucas, Baja California Sur, en noviembre del 2012.

Según el rector general, la sanción sería excesiva porque el proyecto ya se había finiquitado administrativamente, no se consideró que la UdeG ha realizado más de mil 200 proyectos y sólo uno tuvo fallas, además de éste que corresponde a un etapa en la que Uniterra estaba arrancando, lo que pudo haber contribuido al error.

“Lo que la Universidad de Guadalajara considera excesivo es que haya una inhabilitación por un error administrativo que pudo, en un momento determinado, ser una falta (…) si en ese año hubo casi mil 300 contratos… del 2012, y todos salimos bien y hubo cumplimiento no vemos porqué razón se sancione a todas las demás partes de la Universidad”, detalló Bravo Padilla.

El rector general de la UdeG dijo no compartir la visión de que esta sanción sea un reflejo de una mala relación entre el gobierno federal y la casa de estudios, sin embargo refirió que este proceso parecía un asunto cerrado desde el 2013.

Explicó que el contrato para hacer el proyecto ejecutivo se firmó el noviembre de 2012, “cuando tomo posesión (31 de enero de 2013), como rector me doy cuenta, pido la informaciónme dicen que falta nada más el tema del finiquito, la misma empresa Uniterra gestiona el finiquito, se nos entrega el finiquito y bueno, pues una vez entregado el finiquito damos por finalizado el tema”.

- ¿El finiquito se les entrega en el 2014?, se le preguntó.

- No, no,no, en el mismo 2013(…) Entonces, una vez que nosotros recibimos el finiquito creemos que este ya no es un tema que tenga problemas y es hasta el año 2014 que nosotros somos requeridos para presentar información; mandamos toda la información que nos solicitan y una vez que eso ocurre es hasta 2017, en febrero es que nosotros somos contactados para el tema que nos está ocupando.

El rector general reconoció que esta sanción afecta el prestigio de la casa de estudios, además de que afectaría a futuros proyectos de todo tipo, desde desarrollo docente y académico entre otros. 

Cuestionado sobre la opacidad en el operar del corporativo de empresas universitarias, Bravo Padilla consideró que sí hay transparencia en su manejo, y que sí son auditadas.

“La verdad, con toda sinceridad yo creo que sí hay transparencia y sí hay claridad en relación al manejo (…) pero sí es posible saber qué es lo que realiza, sin ningún problema: cada año se audita, todas las empresas universitarias, tanto de la Contraloría general como del órgano auditor externo, también puede auditar esta actividad, la audita a la Universidad la Auditoría Superior de la Federación. Tengo la fortuna (...) en mis cuatro años como Rector he sido auditado por la Auditoría Superior de la Federación”, sostuvo.

SRN