200 casos de tumores cerebrales operan al año en el Hospital Civil

El retardo en su detección compromete funciones sustantivas como la vista y pone en riesgo la vida. 

Guadalajara

Más allá de un mal pasajero, los dolores de cabeza frecuentes, náuseas y vómito, o hasta signos de trastornos psiquiátricos -ciertas alteraciones de conducta- pueden esconder detrás un tumor de cerebro que, de no detectarse a tiempo, podría invadir otras áreas, causar ceguera o comprometer otras funciones sustantivas, además del alto riesgo de muerte cuando son malignos, advirtieron especialistas del Hospital Civil de Guadalajara (HCG) en conferencia de prensa.

“Desafortunadamente los tumores cerebrales más frecuentes son tumores malignos. El más común es el glioblastoma multiforme, que se presenta a partir de la cuarta década de la vida, aunque lo hemos visto en algunos pacientes incluso antes, y es muy agresivo” describió Leonardo Eduardo Aguirre Portillo, jefe del Servicio de Neurocirugía del HCG “Fray Antonio Alcalde”.

El médico agregó que los tumores malignos representan el 40 por ciento del total, mientras que el 60 por ciento restante son benignos. En el HCG se operan cada año de 150 a 200 casos de tumores cerebrales, pero la tardanza en llegar al especialista provoca que en muchos otros casos no se pueda realiza su resección, refirió.

Entre los tumores benignos el más frecuente es el meningioma, que sólo comprime las estructuras cerebrales y con una detección a tiempo el paciente puede curarse a través de una cirugía, dependiendo del tamaño y lugar donde se localice, apuntó.

En el caso de los tumores malignos, la neurocirugía no es un tratamiento definitivo. El paciente requiere de radioterapia y quimioterapia adicional “y a pesar de eso en el glioblastoma multiforme la sobrevida máxima puede ser de 6 meses hasta un año y medio”, resaltó Aguirre Portillo.

La importancia de las neurociencias (que integran diferentes especialidades en torno al estudio del sistema nervioso central) es el diagnóstico adecuado y temprano; pues un alto porcentaje de tumores cerebrales tiene una base genética y porque los síntomas suelen confundirse y asociarse a otros padecimientos.