Los transportes público y pesado, a verificación

La Came anuncia sustitución de flota vehicular, reconversión a gas y convertidores catalíticos.

México

El transporte público y los vehículos pesados a diésel que circulan en la Zona Metropolitana del Valle de México  serán sometidos a la verificación vehicular, por lo que no quedarán exentos de descansar una vez a la semana a partir de la entrada en vigor de la Nueva Norma de Verificación Vehicular, el próximo 1 de julio, informó Rafael Pacchiano, secretario de Medio Ambiente y Recursos Naturales.

Con la medida, la Comisión Ambiental de la Megalópolis (Came) prevé que a los vehículos ostensiblemente contaminantes, como los camiones de basura, el transporte de pasajeros denominado chimecos y a las unidades de carga, se les instalen convertidores catalíticos y trampas de partículas que logran disminuir hasta 90 por ciento las emisiones contaminantes.

“La idea es que la verificación la apliquen a vehículos particulares, públicos y con placas federales; que sea parejo”, afirmó el titular de la Semarnat en conferencia de prensa en el contexto del Foro Alternativas Verdes. Ciudades Sustentables.

Pacchiano justificó que en medio de la contingencia ambiental que padece el Valle de México el transporte público de pasajeros (entre otros) quedó exento del Hoy No Circula temporal para poder dar una opción de movilidad a los automovilistas afectados, “pero que una vez terminado este periodo de contingencia y cuando entre en vigor la nueva normatividad, deberá ser verificado y aquellos que no pasen la prueba no podrán circular de manera diaria”, reiteró.

Para cumplir con la medida, el funcionario federal indicó que los lineamientos de las Unidades de Verificación de Autotransporte Federal, que opera la Secretaría de Comunicaciones y Transportes, serán homologados a los verificentros supervisados por la autoridad local.

PROGRAMAS DE FONDO

Entrevistado por separado, Martín Gutiérrez Lacayo, coordinador ejecutivo de la Came, sostuvo que preparan programas de fondo para sustituir la flota vehicular del transporte público, la reconversión de motores de gasolina a gas natural y eventualmente, un programa de instalación de convertidores catalíticos y filtros trampas para partículas.

En tanto, Adrián Fernández, director ejecutivo de la Iniciativa Climática Regional para América Latina, integrante del grupo de expertos que asesora a la Came, explicó a MILENIO que la experiencia más fuerte sobre la instalación de convertidores y filtros lo realizó la Air Resorces Board de California a más de un millón de unidades.

Se demostró que los convertidores catalíticos de oxidación en camiones a diésel reducen la emisión de partículas entre 25 y 50 por ciento; hidrocarburos, 50 por ciento; monóxido de carbono, 40 por ciento, y en tóxicos bajó hasta 70 por ciento.

En el caso de los filtros para partículas a diésel (DPF, por sus siglas en inglés), las partículas finas se redujeron de 80 a 90 por ciento; los hidrocarburos y monóxido de carbono bajaron entre 80 y 90 por ciento, mientras que los tóxicos disminuyeron 80 por ciento.

“En Estados Unidos se le dio este tipo de equipamiento a camiones de basura, se le hizo también a los escolares, a interurbanos de pasajeros y a los de carga.

“Entonces, para todos esos vehículos, para la mayoría de ellos, si están en un estado mecánico razonable, existen estos dispositivos, pero hay que evaluar muy bien cuáles son los adecuados, porque pueden poner equipos que no funcionan debido al tamaño o porque no caben en el escape o no son de la calidad adecuada; se trata de equipos sumamente costosos, de entre 2 mil y 4 mil dólares”.

Bajo la asesoría del grupo de expertos como Adrián Fernández, la Came planteó a los gobiernos del Estado de México y capitalino la instalación a gran escala de esos equipos.

“Los propietarios de esas flotillas de vehículos a diésel que son altamente contaminantes tendrán que poner de su parte para buscar una renovación de sus flotillas o instalar los convertidores, y ver si las autoridades están en posibilidades de desarrollar esquemas de financiamiento”.

Gutiérrez Lacayo dijo que las medidas están enfocadas a reducir las principales fuentes de emisión.

Autos y camionetas constituyen 75 por ciento de la flota vehicular en la Zona Metropolitana del Valle de México, y producen 32 por ciento del óxido de nitrógeno que se emite al año, mientras que los camiones de carga, autobuses, tractocamiones y pick ups, que son 15 por ciento, arrojan en conjunto 36 por ciento de este compuesto químico. Los taxis, micros y combis son 7 por ciento, pero emiten 30 por ciento de ese contaminante.



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