El tráfico vuelve a la vida… y a las mentadas

Luego del periodo vacacional de Semana Santa, el regreso a clases trastornó la vialidad nuevamente, aunado a las desviaciones y bloqueos provocados por la construcción de obras.

Monterrey

"¡Órale, pendeja! ¡Tenía que ser vieja!", le grita otra mujer al volante, mientras espera a que se retire de la doble fila, ante la vialidad ahorcada alrededor del kínder Miguel F. Martínez, mejor conocido como la Anexa.

Este es un botón de muestra del martirio y viacrucis que se prolongó después de Semana Santa, ahora con la combinación del regreso a clases y las obras viales en el área metropolitana de Monterrey.

El ejemplo se reflejó sobre los carriles exprés de la avenida Constitución, así como en los carriles tradicionales, en el cruce con la calle Profesor Gregorio Torres Quintero y hasta la
avenida Félix U. Gómez.

Justo en este punto se realizan las labores de construcción de la Línea 3 del Metro, que se han prolongado debajo de la joroba que atraviesa el Paseo Santa Lucía y la calle Gregorio Torres Quintero, las cuales desencadenaron un caos vial que se agrega al trajín vial ordinario.

A tan sólo una cuadra de la zona de escuelas de este punto, las obras de adecuación de la vuelta a la derecha y de otro cuerpo más del puente sobre Revolución y Constitución continuaron el estrangulamiento vehicular que ya se tenía desde meses, pues aún no son terminadas.

Entre mentadas de madre y palabras altisonantes, automovilistas tuvieron que soportarse tras la "zona de obras" u "hombres trabajando" en el sector de la Normal Miguel F. Martínez.

"¡Eh, por eso! ¡Quítate, estás tapando!", le grita un padre de familia a bordo de una camioneta TraibBlazer al conductor de un proveedor de Gamesa que se apostó casi del acceso principal de la escuela.

La escena se trasladó de igual forma a Guadalupe, en el cruce de las avenidas Prof. Israel Cavazos y Pablo Livas, donde la introducción de drenaje pluvial desde el año pasado en varios tramos ha generado asfixia vial, misma que se ha recrudecido con la entrada de los niños a la escuela.

Se trata de las calles Rincón de la Colina y Rincón del Tepeyac, en la colonia Rincón de Guadalupe, donde se ubica la primaria Lic. Luis Donaldo Colosio Murrieta.

En esta zona, la circulación fue "taponeada" por parte de los padres de familia que acudieron a llevar a sus hijos al plantel.

El desfile de camionetas y fortalezas vehiculares que traen las madres y los padres, apenas caben sobre las calles al interior de la colonia.

El tráfico vial se intensifica en el gimnasio de la esquina de la calle, donde las amas de casa acuden a hacer ejercicio tras dejar a los pequeñines a la escuela.

"Fíjese por dónde pasa, casi me pega", le hace saber un automovilista a una ama de casa que apenas puede estacionar su camionetón Town Contry.

El zarandeo y ajetreo de este lunes volverá a su estado “anormal” este próximo 30 de abril, cuando se festeje a los pequeños en el Día del Niño, el 1 de mayo con el Día del Trabajo, el viernes con juntas técnicas escolares y de sindicato, y finalmente el lunes con el Día de la Batalla de Puebla.